Mosaico decorativo

Fondare 1220 Risultati per: Guerra De David

  • Mandó David a todos los jefes de Israel que ayudasen a su hijo Salomón: (I Crónicas 22, 17)

  • Viejo ya David y colmado de días, proclamó a su hijo Salomón rey de Israel. (I Crónicas 23, 1)

  • 4.000 eran porteros y 4.000 alababan a Yahveh con los instrumentos que David había fabricado para rendir alabanzas. (I Crónicas 23, 5)

  • David los distribuyó por clases, según los hijos de Leví: Guersón, Quehat y Merarí. (I Crónicas 23, 6)

  • Pues David había dicho: «Yahveh, el Dios de Israel, ha dado reposo a su pueblo y mora en Jerusalén para siempre. (I Crónicas 23, 25)

  • Conforme a estas últimas disposiciones de David, se hizo el cómputo de los hijos de Leví de veinte años para arriba. (I Crónicas 23, 27)

  • David, junto con Sadoq, de los hijos de Itamar, los clasificó y los inscribió en el registro según sus funciones. (I Crónicas 24, 3)

  • También éstos entraron en suerte de la misma manera que sus hermanos, los hijos de Aarón, en presencia del rey David, Sadoq, Ajimélek y los cabezas de familias sacerdotales y los levitas, siendo tradatas las primeras familias igual que las últimas. (I Crónicas 24, 31)

  • David y los jefes del ejército separaron para el servicio a los hijos de Asaf, Hemán y Yedutún, profetas, que cantaban con cítaras, salterios y címbalos. Este es el número de personas que se encargaban de este servicio: (I Crónicas 25, 1)

  • Este Selomit y sus hermanos estaban al cuidado de los tesoros de las cosas sagradas que habían consagrado el rey David, los cabezas de las casas paternas, los jefes de millar y de cien y los jefes del éjercito. (I Crónicas 26, 26)

  • Lo habían consagrado del botín de guerra y de los despojos, para el sostenimiento de la Casa de Yahveh. (I Crónicas 26, 27)

  • El jefe de los hebronitas era Yeriyías. Acerca de los hebronitas, en el año cuarenta del reinado de David, se hicieron investigaciones sobre sus genealogías paternas, y se hallaron entre ellos hombres de valía en Yazer de Galaad. (I Crónicas 26, 31)


"Recorramos a Jesus e não às pessoas, pois só Ele nunca nos faltará." São Padre Pio de Pietrelcina