Fondare 1876 Risultati per: Don
con sus brocados el llevada ante el rey. Vírgenes tras ella, compañeras suyas, donde él son introducidas; (Salmos 45, 15)
Allí de espanto temblarán, donde nada hay que espante. Pues Dios dispersa los huesos de tu sitiador, se les ultraja porque Dios los rechaza. (Salmos 53, 6)
delante los cantores, los músicos detrás, las doncellas en medio, tocando el tamboril! (Salmos 68, 26)
desde tu Templo en lo alto de Jerusalén, donde vienen los reyes a ofrecerte presentes! (Salmos 68, 30)
A la hora de mi vejez no me rechaces, no me abandones cuando decae mi vigor. (Salmos 71, 9)
Y ahora que llega la vejez y las canas, ¡oh Dios, no me abandones!, para que anuncie yo tu brazo a todas las edades venideras, ¡tu poderío (Salmos 71, 18)
Hasta el día en que entré en los divinos santuarios, donde su destino comprendí: (Salmos 73, 17)
Acuérdate de la comunidad que de antiguo adquiriste, la que tú rescataste, tribu de tu heredad, y del monte Sión donde pusiste tu morada. (Salmos 74, 2)
por donde Dios, el juez, a uno abate y a otro exalta: (Salmos 75, 8)
abandonó la morada de Silo, la tienda en que habitaba entre los hombres. (Salmos 78, 60)
¿Por qué han de decir las gentes: «¿Dónde está su Dios?» ¡Que entre las gentes se conozca, a nuestros propios ojos, la venganza de la sangre de tus siervos derramada! (Salmos 79, 10)
«Yo liberé sus hombros de la carga, sus manos la espuerta abandonaron; (Salmos 81, 7)