Mosaico decorativo

Fondare 4424 Risultati per: David Como Pastor

  • Pero tus siervos, todos los que llevan armas, pasarán delante de Yahveh, para ir a la guerra, como dice mi Señor.» (Números 32, 27)

  • Mediréis, fuera de la ciudad, 2000 codos a oriente, 2000 codos a mediodía, 2000 codos a occidente y 2000 codos al norte, teniendo la ciudad como centro. Estos serán los pastos de las ciudades. (Números 35, 5)

  • Las seis ciudades serán de asilo tanto para los israelitas como para el forastero y para el huésped que viven en medio de vosotros, para que se pueda refugiar en ellas todo aquel que haya matado a un hombre por inadvertencia. (Números 35, 15)

  • Si le hiere con una piedra como para causar la muerte con ella, y muere, es homicida. El homicida debe morir. (Números 35, 17)

  • Si le hiere con un instrumento de madera como para matarle, y muere, es un homicida. El homicida debe morir. (Números 35, 18)

  • Tal como había mandado Yahveh a Moisés, así hicieron las hijas de Selofjad. (Números 36, 10)

  • Yahveh, vuestro Dios, os ha multiplicado y sois ahora tan numerosos como las estrellas del cielo. (Deuteronomio 1, 10)

  • Yahveh, el Dios de vuestros padres, os aumente mil veces más todavía y os bendiga como os ha prometido. (Deuteronomio 1, 11)

  • Pero ¿cómo voy a poder yo solo llevar vuestro peso, vuestra carga y vuestros litigios? (Deuteronomio 1, 12)

  • Yo tomé, entre los jefes de vuestras tribus, hombres sabios y experimentados, y los hice jefes vuestros: jefes de millar, de cien, de cincuenta y de diez, así como escribas para vuestras tribus. (Deuteronomio 1, 15)

  • Partimos del Horeb y fuimos por ese enorme y temible desierto que habéis visto, camino de la montaña de los amorreos, como Yahveh nuestro Dios nos había mandado, y llegamos a Cadés Barnea. (Deuteronomio 1, 19)

  • Mira: Yahveh tu Dios ha puesto ante ti este país. Sube a tomar posesión de él como te ha dicho Yahveh el Dios de tus padres; no tengas miedo ni te asustes». (Deuteronomio 1, 21)


"Nas tentações, combata com coragem! Nas quedas, humilhe-se mas não desanime!" São Padre Pio de Pietrelcina