Mosaico decorativo

Fondare 3512 Risultati per: Día

  • Fuego vendrá sobre ella de parte del Eterno por largos días, y será morada de demonios durante mucho tiempo. (Baruc 4, 35)

  • Envuélvete en el manto de la justicia que procede de Dios, pon en tu cabeza la diadema de gloria del Eterno. (Baruc 5, 2)

  • Porque Dios guiará a Israel con alegría a la luz de su gloria, con la misericordia y la justicia que vienen de él. Copia de la carta que envió Jeremías a los que iban a ser llevados cautivos a Babilonia por el rey de los babilonios, para comunicarles lo que Dios le había ordenado. (Baruc 5, 9)

  • El año treinta, el día cinco el cuarto mes, encontrándome yo entre los deportados, a orillas del río Kebar, se abrió el cielo y contemplé visiones divinas. (Ezequiel 1, 1)

  • El día cinco del mes - era el año quinto de la deportación del rey Joaquín - (Ezequiel 1, 2)

  • Entre los seres había algo como brasas incandescentes, con aspecto de antorchas, que se movía entre los seres; el fuego despedía un resplandor, y del fuego salían rayos. (Ezequiel 1, 13)

  • con el aspecto del arco iris que aparece en las nubes los días de lluvia: tal era el aspecto de este resplandor, todo en torno. Era algo como la forma de la gloria de Yahveh. A su vista caí rostro en tierra y oí una voz que hablaba. (Ezequiel 1, 28)

  • Me dijo: «Hijo de hombre, yo te envío a los israelitas, a la nación de los rebeldes, que se han rebelado contra mí. Ellos y sus padres me han sido contumaces hasta este mismo día. (Ezequiel 2, 3)

  • Y ellos, escuchen o no escuchen, ya que son una casa de rebeldía, sabrán que hay un profeta en medio de ellos. (Ezequiel 2, 5)

  • Y tú, hijo de hombre, no les tengas miedo, no tengas miedo de sus palabras si te contradicen y te desprecian y si te ves sentado sobre escorpiones. No tengas miedo de sus palabras, no te asustes de ellos, porque son una casa de rebeldía. (Ezequiel 2, 6)

  • Les comunicarás mis palabras, escuchen o no escuchen, porque son una casa de rebeldía. (Ezequiel 2, 7)

  • «Y tú, hijo de hombre, esucha lo que voy a decirte, no seas rebelde como esa casa de rebeldía. Abre la boca y come lo que te voy a dar.» (Ezequiel 2, 8)


"O amor tudo esquece, tudo perdoa, sem reservas." São Padre Pio de Pietrelcina