Mosaico decorativo

Fondare 984 Risultati per: Corazón Puro

  • Y ahora con todo el corazón y la boca cantad himnos y bendecid el nombre del Señor.» (Eclesiástico 39, 35)

  • Sus reflexiones, el miedo de su corazón es la idea del futuro, el día de la muerte. (Eclesiástico 40, 2)

  • Poco, casi nada, reposa, y ya en sueños, como en día de guardia, se ve turbado por las visiones de su corazón, como el que ha huído ante el combate. (Eclesiástico 40, 6)

  • El vino y la música ponen contento el corazón, pero más que ambas cosas el amor a la sabiduría. (Eclesiástico 40, 20)

  • La riqueza y la fuerza realzan el corazón, pero más que las dos, el temor del Señor. En el temor del Señor no existe mengua, con él no hay ya por qué buscar ayuda. (Eclesiástico 40, 26)

  • El sondea el abismo y el corazón humano, y sus secretos cálculos penetra. Pues el Altísimo todo saber conoce, y fija sus ojos en las señales de los tiempos. (Eclesiástico 42, 18)

  • Como pájaros que se posan esparce la nieve, que baja como langosta que salta al suelo. Admira el ojo la belleza de su blancura, y al verla caer se pasma el corazón. (Eclesiástico 43, 18)

  • Dé Dios sabiduría a vuestro corazón para juzgar a su pueblo con justicia, y que no se desvirtúen los valores de los padres, ni su gloria en sus generaciones. (Eclesiástico 45, 26)

  • También los jueces, cada cual según su nombre, ellos cuyo corazón no se prostituyó, y que del Señor no se apartaron: ¡sea su recuerdo lleno de bendición, (Eclesiástico 46, 11)

  • En todas sus obras elevó acción de gracias al Santo Altísimo en oráculo de gloria. Con todo su corazón entonó himnos, mostrando su amor a su Hacedor. (Eclesiástico 47, 8)

  • fuiste designado en los reproches futuros, para calmar la ira antes que estallara, para hacer volver el corazón de los padres a los hijos, y restablecer las tribus de Jacob. (Eclesiástico 48, 10)

  • Enderezó su corazón hacia el Señor, en los días de los impíos reafirmó la piedad. (Eclesiástico 49, 3)


"Devo fazer somente a vontade de Deus e, se lhe agrado, o restante não conta." São Padre Pio de Pietrelcina