Mosaico decorativo

Fondare 897 Risultati per: Ciudad Más Cercana

  • Tomó a un eunuco de la ciudad, que era inspector de los hombres de guerra, a cinco hombres de los cortesanos del rey, que se encontraban en la ciudad, al secretario del jefe del ejército, encargado del alistamiento del pueblo de la tierra, y a sesenta hombres de la tierra que se hallaban en la ciudad. (II Reyes 25, 19)

  • Estos son los reyes que reinaron en el país de Edom antes de que hubiera rey entre los israelitas: Bela, hijo de Beor; el nombre de su ciudad era Dinhabá. (I Crónicas 1, 43)

  • Y murió Jusam, y en su lugar reinó Hodad, hijo de Bedad, que derrotó a los madianitas en los campos de Moab; el nombre de su ciudad fue Avit. (I Crónicas 1, 46)

  • Murió Baal Janán y reinó en su lugar Hodad. El nombre de su ciudad era Paí, y el de su mujer Mehetabel, hija de Matred, hija de Mezahab. (I Crónicas 1, 50)

  • pero el campo de la ciudad y sus aldeas se dieron a Caleb, hijo de Yefunné. (I Crónicas 6, 41)

  • Y decían los habitantes de Jebús a David: «No entrarás aquí.» Conquistó David la fortaleza de Sión, que es la Ciudad de David. (I Crónicas 11, 5)

  • Se instaló David en la fortaleza; por eso la llamaron Ciudad de David. (I Crónicas 11, 7)

  • Y edificó en derredor de la ciudad, tanto el Milló como la circunvalación; Joab restauró el resto de la ciudad. (I Crónicas 11, 8)

  • Y no trasladó David el arca de Dios a su casa, a la Ciudad de David, sino que la hizo llevar a la casa de Obededom de Gat. (I Crónicas 13, 13)

  • Se hizo casas en la Ciudad de David, preparó un lugar para el arca de Dios y le levantó una Tienda. (I Crónicas 15, 1)

  • Cuando el arca de la alianza de Yahveh entró en la Ciudad de David, Mikal, hija de Saúl, estaba mirando por una ventana, y vio al rey David que saltaba y bailaba, y le despreció en su corazón. (I Crónicas 15, 29)

  • Salieron a campaña los ammonitas y se ordenaron en batalla a la entrada de la ciudad, mientras que los reyes que habían venido estaban aparte en el campo. (I Crónicas 19, 9)


"O Senhor se comunica conosco à medida que nos libertamos do nosso apego aos sentidos, que sacrificamos nossa vontade própria." São Padre Pio de Pietrelcina