Mosaico decorativo

Fondare 1039 Risultati per: Aco

  • Cuando el rey Alejandro se enteró de estos acontecimientos, concedió nuevos honores a Jonatán, (I Macabeos 10, 88)

  • Acompañó Jonatán al rey hasta el río llamado Eléuteros y regresó a Jerusalén. (I Macabeos 11, 7)

  • Depués de estos acontecimientos, volvió Trifón y con él Antíoco, niño todavía, que se proclamó rey y se ciñó la diadema. (I Macabeos 11, 54)

  • Simón acampó frente a Bet Sur, la atacó durante muchos días y la bloqueó. (I Macabeos 11, 65)

  • Por nuestra parte, en las fiestas y demás días señalados, os recordamos sin cesar en toda ocasión en los sacrificios que ofrecemos y en nuestras oraciones, como es justo y conveniente acordarse de los hermanos. (I Macabeos 12, 11)

  • Envíalos a sus casas, elige algunos hombres que te acompañen y ven conmigo a Tolemaida. Te entregaré la ciudad, las demás fortalezas, el resto de las fuerzas y a todos los funcionarios, y luego emprenderé el regreso pues para eso he venido.» (I Macabeos 12, 45)

  • y conservó consigo 3.000 hombres de los cuales dejó 2.000 en Galilea y mil le acompañaron. (I Macabeos 12, 47)

  • pero éstos, enterados de que él había sido apresado y muerto con los que le acompañaban, se animaron unos a otros y avanzaron, cerradas las filas, prontos para combatir. (I Macabeos 12, 50)

  • Simón se reconcilió con ellos y no les atacó, pero les echó de la ciudad y mandó purificar las casas en que había ídolos. Entonces entró en ella con himnos y bendiciones. (I Macabeos 13, 47)

  • Entre tanto, regresaron de Roma Numenio y sus acompañantes trayendo cartas para los reyes y países, escritas de este modo: (I Macabeos 15, 15)

  • Que Dios os llene de bienes y recuerde su alianza con Abraham, Isaac y Jacob, sus fieles servidores. (II Macabeos 1, 2)

  • Pues, cuando llegó a Persia su jefe acompañado de un ejército, al parecer invencible, fueron desbaratados en el templo de Nanea, gracias al engaño tramado por los sacerdotes de Nanea. (II Macabeos 1, 13)


"Não queremos aceitar o fato de que o sofrimento é necessário para nossa alma." São Padre Pio de Pietrelcina