Fondare 4756 Risultati per: Año
Y también: El Señor conoce cuán vanos son los pensamientos de los sabios. (I Corintios 3, 20)
Aunque a mí lo que menos me importa es ser juzgado por vosotros o por un tribunal humano. ¡Ni siquiera me juzgo a mí mismo! (I Corintios 4, 3)
En esto, hermanos, me he puesto como ejemplo a mí y a Apolo, en orden a vosotros; para que aprendáis de nosotros aquello de «No propasarse de lo que está escrito» y para que nadie se engría en favor de uno contra otro. (I Corintios 4, 6)
Nos fatigamos trabajando con nuestras manos. Si nos insultan, bendecimos. Si nos persiguen, lo soportamos. (I Corintios 4, 12)
¡No!, os escribí que no os relacionarais con quien, llamándose hermano, es impuro, avaro, idólatra, ultrajador, borracho o ladrón. Con ésos ¡ni comer! (I Corintios 5, 11)
Para vuestra vergüenza lo digo. ¿No hay entre vosotros algún sabio que pueda juzgar entre los hermanos? (I Corintios 6, 5)
Sino que vais a pleitear hermano contra hermano, ¡y eso, ante infieles! (I Corintios 6, 6)
¡Al contrario! ¡Sois vosotros los que obráis la injusticia y despojáis a los demás! ¡Y esto, a hermanos! (I Corintios 6, 8)
En cuanto a los demás, digo yo, no el Señor: Si un hermano tiene una mujer no creyente y ella consiente en vivir con él, no la despida. (I Corintios 7, 12)
Pero si la parte no creyente quiere separarse, que se separe, en ese caso el hermano o la hermana no están ligados: para vivir en paz os llamó el Señor. (I Corintios 7, 15)
Hermanos, permanezca cada cual ante Dios en el estado en que fue llamado. (I Corintios 7, 24)
Os digo, pues, hermanos: El tiempo es corto. Por tanto, los que tienen mujer, vivan como si no la tuviesen. (I Corintios 7, 29)