Mosaico decorativo

Fondare 1926 Risultati per: San

  • Los diez metros del fondo de la Casa los revistió con planchas de cedro, desde el suelo hasta los postes, y reservó ese espacio interior para el lugar santísimo, el Santo de los santos. (I Reyes 6, 16)

  • La Casa, es decir, la nave central delante del lugar santísimo, medía veinte metros. (I Reyes 6, 17)

  • En el fondo de la Casa, en lo más interior, dispuso el lugar santísimo para poner allí el Arca de la Alianza del Señor. (I Reyes 6, 19)

  • Delante del lugar santísimo -que tenía diez metros de largo, diez de ancho y diez de alto, y que Salomón había recubierto de oro puro- se encontraba el altar revestido de cedro. (I Reyes 6, 20)

  • Salomón recubrió de oro fino el interior de la Casa e hizo pasar cadenas de oro por delante del lugar santísimo, al que revistió de oro. (I Reyes 6, 21)

  • Toda la Casa la recubrió íntegramente de oro, y también recubrió de oro el altar para el lugar santísimo. (I Reyes 6, 22)

  • En el lugar santísimo hizo dos querubines de madera de olivo; cada uno medía cinco metros de altura. (I Reyes 6, 23)

  • Alrededor de todos los muros de la Casa, hizo cincelar figuras de querubines, de palmeras y pimpollos, tanto en el interior como en el exterior del lugar santísimo. (I Reyes 6, 29)

  • Y revistió de oro el suelo de la Casa, dentro y fuera del lugar santísimo. (I Reyes 6, 30)

  • A la entrada del lugar santísimo, hizo unas puertas de madera de olivo; el dintel y los postes tenían forma pentagonal. (I Reyes 6, 31)

  • En la parte superior, sobre los travesaños que había sobre las columnas -a razón de quince por cada hilera- , tenía un revestimiento de cedro. (I Reyes 7, 3)

  • el hijo de una viuda de la tribu de Neftalí. Su padre, un natural de Tiro, había sido artesano del bronce, y él mismo estaba dotado de una gran habilidad, inteligencia y destreza para ejecutar toda clase de trabajos en bronce. Jirám se presentó ante el rey Salomón y ejecutó todos los trabajos que él le encomendó. (I Reyes 7, 14)


"Vive-se de fé, não de sonhos." São Padre Pio de Pietrelcina