Mosaico decorativo

Fondare 970 Risultati per: Rey David

  • David reinó sobre todo Israel, y administraba el derecho y la justicia a todo su pueblo. (II Samuel 8, 15)

  • Benaías, hijo de Iehoiadá, comandaba a los quereteos y peleteos; y los hijos de David eran sacerdotes. (II Samuel 8, 18)

  • David preguntó: "¿Queda algún sobreviviente de la casa de Saúl, a quien yo pueda darle una prueba de lealtad, por amor a Jonatán?". (II Samuel 9, 1)

  • Y como la casa de Saúl había tenido un servidor llamado Sibá, se lo presentaron a David. El rey le dijo: "¿Tú eres Sibá?". Él respondió: "Sí, para servirte". (II Samuel 9, 2)

  • Y el rey David mandó a buscarlo a la casa de Maquir, hijo de Amiel, en Lo Dabar. (II Samuel 9, 5)

  • Cuando Meribaal, hijo de Jonatán, se presentó ante David, cayó con el rostro en tierra y se postró. David le dijo: "¡Meribaal!". "Aquí estoy, para servirte", respondió él. (II Samuel 9, 6)

  • Luego David añadió: "No tengas miedo. Quiero darte una prueba de fidelidad, por amor a tu padre Jonatán. Voy a devolverte todas las tierras de tu antepasado Saúl, y tú compartirás siempre la mesa conmigo". (II Samuel 9, 7)

  • respondió al rey: "Tu servidor obrará en todo conforme a lo que ha mandado el rey, mi señor". Meribaal comía en la mesa de David, como uno de los hijos del rey. (II Samuel 9, 11)

  • David dijo: "Voy a retribuirle a Janún, hijo de Najás, las pruebas de lealtad que me ha dado su padre". Y por intermedio de sus servidores, le envió las condolencias por la muerte de su padre. Pero cuando los servidores de David llegaron al país de los amonitas, (II Samuel 10, 2)

  • los jefes amonitas dijeron a Janún, su señor: "¿Crees que David te hace llegar sus condolencias para honrar a tu padre? ¿No será que ha enviado a sus servidores como espías, para explorar la ciudad y sembrar la agitación?". (II Samuel 10, 3)

  • Entonces Janún hizo detener a los servidores de David, les afeitó la mitad de la barba, les cortó la ropa a la altura de las nalgas y los despidió. (II Samuel 10, 4)

  • Apenas lo pusieron al tanto de lo sucedido, David ordenó que fueran a recibir a aquellos hombres, porque estaban muy avergonzados. Y el rey les mandó decir: "Quédense en Jericó hasta que les crezca la barba, y después vengan". (II Samuel 10, 5)


"O amor nada mais é do que o brilho de Deus nos homens". São Padre Pio de Pietrelcina