Fondare 484 Risultati per: Pecado De Relaciones
Cada palabra que pronuncian es un pecado en su boca; ¡queden atrapados en su orgullo, por las blasfemias y mentiras que profieren! (Salmos 59, 13)
Hemos pecado, igual que nuestros padres; somos culpables, hicimos el mal: (Salmos 106, 6)
Que el Señor recuerde la culpa de sus padres, y no borre el pecado de su madre: (Salmos 109, 14)
Moisés había dicho: "Por no haber sido comida, la oblación ofrecida por el pecado ha sido destruida". (II Macabeos 2, 11)
El Templo se llenó del desenfreno y las orgías de los paganos, que se divertían con prostitutas y tenían relaciones con mujeres en los atrios sagrados, e incluso, introducían allí objetos prohibidos. (II Macabeos 6, 4)
Después de este trajeron al sexto, el cual, estando a punto de morir, dijo: "No te hagas vanas ilusiones, porque nosotros padecemos esto por nuestra propia culpa; por haber pecado contra nuestro Dios, nos han sucedido cosas tan sorprendentes. (II Macabeos 7, 18)
e hicieron rogativas pidiendo que el pecado cometido quedara completamente borrado. El noble Judas exhortó a la multitud a que se abstuvieran del pecado, ya que ellos habían visto con sus propios ojos lo que había sucedido a los caídos en el combate a causa de su pecado. (II Macabeos 12, 42)
Y después de haber recolectado entre sus hombres unas dos mil dracmas, las envió a Jerusalén para que se ofreciera un sacrificio por el pecado. Él realizó este hermoso y noble gesto con el pensamiento puesto en la resurrección, (II Macabeos 12, 43)
El Macabeo, por su parte, viendo que Nicanor lo trataba más secamente y que le demostraba una gran frialdad en sus relaciones habituales, pensó que esa actitud no presagiaba nada bueno. Entonces reunió a un buen número de sus compañeros y se ocultó de Nicanor. (II Macabeos 14, 30)
El malvado será presa de sus propias faltas y quedará atrapado en los lazos de su pecado. (Proverbios 5, 22)
El salario del justo lleva a la vida, la renta del impío, al pecado. (Proverbios 10, 16)
Donde abundan las palabras nunca falta el pecado, el que refrena sus labios es un hombre precavido. (Proverbios 10, 19)