Mosaico decorativo

Fondare 1608 Risultati per: Padre Nuestro

  • Ningún hombre tomará como esposa a una mujer de su padre, ni descubrirá el borde de la manta de su padre. (Deuteronomio 23, 1)

  • y tú pronunciarás estas palabras en presencia del Señor, tu Dios: "Mi padre era un arameo errante que bajó a Egipto y se refugió allí con unos pocos hombres, pero luego se convirtió en una nación grande, fuerte y numerosa. (Deuteronomio 26, 5)

  • Entonces pedimos auxilio al Señor, el Dios de nuestros padres, y él escuchó nuestra voz. Él vio nuestra miseria, nuestro cansancio y nuestra opresión, (Deuteronomio 26, 7)

  • Maldito sea el que menosprecia a su padre o a su madre. Y todo el pueblo responderá: Amén. (Deuteronomio 27, 16)

  • Maldito sea el que se acuesta con la mujer de su padre, porque de esa manera descubre el borde de la manta de su padre. Y todo el pueblo responderá: Amén. (Deuteronomio 27, 20)

  • Maldito sea el que se acuesta con su hermana, la hija de su padre o de su madre. Y todo el pueblo responderá: Amén. (Deuteronomio 27, 22)

  • La hago con aquel que hoy está aquí con nosotros delante del Señor, nuestro Dios, y con aquel que no está. (Deuteronomio 29, 14)

  • ¡Que no haya entre ustedes ni hombre ni mujer, ni clan ni tribu, cuyo corazón se aparte hoy del Señor, nuestro Dios, para ir a servir a los dioses de esas naciones! ¡Que no haya entre ustedes una raíz que produzca hierbas venenosas o ajenjo! (Deuteronomio 29, 17)

  • Las cosas ocultas conciernen al Señor, nuestro Dios; pero las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos, para que practiquemos siempre todas las palabras de esta Ley. (Deuteronomio 29, 28)

  • Yo voy a proclamar el nombre del Señor: ¡den gloria a nuestro Dios! (Deuteronomio 32, 3)

  • ¿Así le pagas al Señor, pueblo necio e insensato? ¿Acaso él no es tu padre y tu creador, el que te hizo y te afianzó? (Deuteronomio 32, 6)

  • Acuérdate de los días lejanos, considera las épocas pasadas; pregúntale a tu padre, y él te informará, a los ancianos, y ellos te lo dirán: (Deuteronomio 32, 7)


"Não sejamos mesquinhos com Deus que tanto nos enriquece." São Padre Pio de Pietrelcina