Mosaico decorativo

Fondare 3300 Risultati per: Hijo Del Hombre

  • Un padre, afligido por un duelo prematuro, encarga una imagen de su hijo tan pronto arrebatado, y al que antes no era más que un cadáver, ahora lo honra como a un dios y transmite a los suyos misterios y ritos. (Sabiduría 14, 15)

  • y la gente, seducida por el encanto de la obra, convirtió en objeto de adoración al que poco antes honraba como a un hombre. (Sabiduría 14, 20)

  • Después, con un esfuerzo mal empleado, utiliza la misma arcilla para modelar un falso dios, y el que hace eso es un hombre que poco antes nació de la tierra y dentro de poco volverá a la tierra de donde fue sacado, cuando se le pida que devuelva su alma. (Sabiduría 15, 8)

  • Porque es un hombre el que hizo esos ídolos, uno que recibió en préstamo el aliento, el que los modeló, pero ningún hombre puede modelar un dios semejante a sí mismo: (Sabiduría 15, 16)

  • El hombre, en su malicia, puede matar, pero no hace volver el espíritu una vez que se fue, ni libera al alma recibida por el Abismo. (Sabiduría 16, 14)

  • Así los hijos que tú has amado, Señor, debían aprender que no son las diversas clases de frutos los que alimentan al hombre, sino que es tu palabra la que sostiene a los que creen en ti. (Sabiduría 16, 26)

  • Un mismo castigo hería al esclavo y al dueño, el hombre del pueblo sufría lo mismo que el rey. (Sabiduría 18, 11)

  • Así, aquellos que a causa de los sortilegios se habían vuelto totalmente incrédulos, ante la pérdida de sus primogénitos, confesaron que ese pueblo era hijo de Dios. (Sabiduría 18, 13)

  • porque muy pronto un hombre irreprochable salió en su defensa, con las armas de su propio ministerio: la oración y el incienso expiatorio. Él afrontó la cólera divina y puso fin a la calamidad, demostrando así que era tu servidor. (Sabiduría 18, 21)

  • El hombre paciente soporta hasta el momento oportuno, pero al fin se llenará de gozo: (Eclesiástico 1, 23)

  • Hijo, si te decides a servir al Señor, prepara tu alma para la prueba. (Eclesiástico 2, 1)

  • la gloria de un hombre proviene del honor de su padre y una madre despreciada es un oprobio para los hijos. (Eclesiástico 3, 11)


"Pense na felicidade que está reservada para nós no Paraíso". São Padre Pio de Pietrelcina