Fondare 1800 Risultati per: Guerra Contra Los Santos
Hombres de Judá, armados de escudo y lanza: 6.800 equipados para la guerra. (I Crónicas 12, 25)
Hombres de Zabulón: 50.000 aptos para la guerra, y preparados para combatir con toda clase de armas y luchar audazmente y sin vacilación. (I Crónicas 12, 34)
Hombres de Aser, aptos para la guerra y preparados para combatir: 40.000. (I Crónicas 12, 37)
Hombres de la Transjordania, es decir, de Rubén, de Gad y de la mitad de la tribu de Manasés: 120.000, provistos de toda clase de armas de guerra. (I Crónicas 12, 38)
Todos estos hombres de guerra, formados en orden de batalla, fueron a Hebrón, sinceramente dispuestos a proclamar a David rey de todo Israel; y también todo el resto de Israel estaba decidido unánimemente a hacer rey a David. (I Crónicas 12, 39)
Entonces la ira del Señor se encendió contra Uzá y lo hirió de muerte por haber extendido su mano hacia el Arca, y Uzá murió allí mismo delante de Dios. (I Crónicas 13, 10)
David se conmovió, porque el Señor había acometido contra Uzá, y aquel lugar se llamó Peres Uzá -que significa "Brecha de Uzá"- hasta el día de hoy. (I Crónicas 13, 11)
Por no haber estado ustedes allí la primera vez, el Señor, nuestro Dios, acometió contra nosotros, ya que no fuimos a consultarlo como está mandado". (I Crónicas 15, 13)
Capturó mil carros, siete mil soldados de caballería y veinte mil hombres de a pie, y mutiló todos los caballos de los carros de guerra, reservándose sólo cien. (I Crónicas 18, 4)
le envió a su hijo Hadorám para saludarlo y felicitarlo por haber hecho la guerra y derrotado a Hadadézer, ya que este era su rival. Además, le envió toda clase de objetos de plata, oro y bronce, (I Crónicas 18, 10)
Cuando los amonitas se dieron cuenta de que se habían enemistado con David, Janún y los amonitas enviaron mil talentos de plata para contratar carros de guerra y caballería en Arám Naharaim, en Arám de Maacá y en Sobá. (I Crónicas 19, 6)
Así contrataron treinta y dos mil carros de guerra y al rey de Maacá con sus tropas, que fueron a acampar frente a Madabá, mientras los amonitas se concentraban fuera de sus ciudades y acudían al combate. (I Crónicas 19, 7)