Fondare 3901 Risultati per: Escuchar A Dios
Así el rey no escuchó al pueblo, porque este era el medio de que se valía Dios para cumplir la palabra que él había dicho a Jeroboám, hijo de Nebat, por boca de Ajías de Silo. (II Crónicas 10, 15)
Pero la palabra del Señor llegó a Semaías, un hombre de Dios, en estos términos: (II Crónicas 11, 2)
Gente de todas las tribus de Israel, que buscaba de todo corazón al Señor, el Dios de Israel, fue detrás de ellos a Jerusalén, para ofrecer sacrificios al Señor, el Dios de sus padres. (II Crónicas 11, 16)
¿Acaso no saben que el Señor, el Dios de Israel, ha dado a David y a sus hijos el reino de Israel para siempre, por medio de una alianza de sal? (II Crónicas 13, 5)
En cuanto a nosotros, nuestro Dios es el Señor y no lo hemos abandonado: los sacerdotes que sirven al Señor son los hijos de Aarón y los que ejercen el ministerio son los levitas. (II Crónicas 13, 10)
Todas las mañanas y todas las tardes, ellos ofrecen holocaustos al Señor y queman el incienso aromático, disponen los panes de la ofrenda sobre la mesa pura y encienden todas las tardes el candelabro de oro con sus lámparas. Porque nosotros observamos las disposiciones del Señor, nuestro Dios, que ustedes han abandonado. (II Crónicas 13, 11)
¡Aquí está Dios al frente de nosotros, aquí están los sacerdotes con las trompetas, listos para hacer resonar el grito de guerra contra ustedes! ¡Israelitas, no hagan la guerra contra el Señor, el Dios de sus padres, porque nada conseguirán!". (II Crónicas 13, 12)
Los hombres de Judá lanzaron el grito de guerra, y mientras ellos gritaban, Dios derrotó a Jeroboám y a todo Israel delante de Abías y de Judá. (II Crónicas 13, 15)
Los israelitas huyeron delante de Judá, pero Dios los entregó en sus manos: (II Crónicas 13, 16)
En esa ocasión, los israelitas quedaron humillados, mientras que los de Judá se fortalecieron por haberse apoyado en el Señor, el Dios de sus padres. (II Crónicas 13, 18)
Asá hizo lo que era bueno y recto a los ojos del Señor, su Dios. (II Crónicas 14, 1)
y exhortó a Judá a buscar al Señor, el Dios de sus padres, y a practicar la Ley y los mandamientos. (II Crónicas 14, 3)