Fondare 2315 Risultati per: Dor
El rey le dijo: "¿Por qué no adoras a Bel?". Él le respondió: "Yo no venero ídolos hechos por la mano del hombre, sino sólo al Dios viviente que ha creado el cielo y la tierra y que tiene dominio sobre todo ser viviente". (Daniel 14, 5)
Pero Daniel mandó a sus servidores que trajeran ceniza y la esparcieran por todo el suelo del templo, sin más testigos que el rey. Después salieron, cerraron la puerta, la sellaron con el anillo real y se fueron. (Daniel 14, 14)
El rey dijo a Daniel: "¿Vas a decir que también este es de bronce? Míralo, él vive, come y bebe; no puedes negar que es un dios vivo: adóralo, entonces". (Daniel 14, 24)
Daniel le respondió: "Yo adoro al Señor, mi Dios, porque él es el Dios viviente. Si tú me lo permites, rey, yo mataré este Dragón sin espada ni palo". (Daniel 14, 25)
En ese momento, el profeta Habacuc, que estaba en Judea, acababa de hacer preparar un guiso y de poner pequeños trozos de pan en una canasta, e iba hacia el campo a llevar su comida a los segadores. (Daniel 14, 33)
Le pediré cuenta por los días de los Baales, a los que ella quemaba incienso, cuando se adornaba con su anillo y su collar e iba detrás de sus amantes, olvidándose de mí -oráculo del Señor-. (Oseas 2, 15)
En la fiesta de nuestro rey, los príncipes se enervan bajo los ardores del vino; él tiende la mano a esos burlones. (Oseas 7, 5)
Porque ellos se acercaron encubiertamente, aunque su corazón es como un horno. Toda la noche se adormece su furor, y a la mañana se enciende como una llama de fuego. (Oseas 7, 6)
Israel se olvidó de su Creador y se construyó palacios; Judá multiplicó sus plazas fuertes, pero yo enviaré fuego a sus ciudades y él consumirá sus ciudadelas. (Oseas 8, 14)
no daré libre curso al ardor de mi ira, no destruiré otra vez a Efraím. Porque yo soy Dios, no un hombre: soy el Santo en medio de ti, y no vendré con furor. (Oseas 11, 9)
Pero yo soy el Señor, tu Dios, desde el país de Egipto: no conoces a otro Dios más que a mí, y fuera de mí no hay salvador. (Oseas 13, 4)
sus retoños se extenderán, su esplendor será como el del olivo y su fragancia como la del Líbano. (Oseas 14, 7)