Mosaico decorativo

Fondare 1001 Risultati per: David Y Abner

  • Todos los ancianos de Israel fueron a Hebrón, donde estaba el rey: David estableció una alianza con ellos en Hebrón, en presencia del Señor, y ellos lo ungieron como rey sobre Israel, conforme el Señor lo había anunciado por medio de Samuel. (I Crónicas 11, 3)

  • David, con todo Israel, avanzó sobre Jerusalén -es decir, Jebús- donde estaban los jebuseos, que habitaban el país, (I Crónicas 11, 4)

  • pero estos le dijeron: "¡Aquí no podrás entrar!". A pesar de eso, David conquistó la fortaleza de Sión, que es la Ciudad de David. (I Crónicas 11, 5)

  • David había dicho: "El primero que mate a un jebuseo será comandante en jefe". Joab, hijo de Seruiá, fue el primero en subir y se convirtió en jefe. (I Crónicas 11, 6)

  • David se instaló en la fortaleza, y por eso la llamaron "Ciudad de David". (I Crónicas 11, 7)

  • Así David se iba engrandeciendo cada vez más, y el Señor de los ejércitos estaba con él. (I Crónicas 11, 9)

  • Estos son los jefes de los Guerreros de David, que lo sostuvieron durante su reinado, y se unieron a todo Israel para hacerlo rey, conforme a la palabra del Señor acerca de Israel. (I Crónicas 11, 10)

  • Esta es la lista de los Guerreros que tenía David: Iasobám, hijo de Jacmoní, jefe de los Tres, que empuñó su lanza y mató a más de trescientos de una sola vez. (I Crónicas 11, 11)

  • Este estaba con David en Pas Damín, donde los filisteos se habían concentrado para el combate. Allí había una parcela de campo toda sembrada de cebada, y el pueblo huyó delante de los filisteos. (I Crónicas 11, 13)

  • Tres de los Treinta bajaron juntos a la peña de la cueva de Adulám, donde estaba David, mientras los filisteos acampaban en el valle de Refaím. (I Crónicas 11, 15)

  • David se encontraba entonces en el refugio y una guarnición filistea estaba en Belén. (I Crónicas 11, 16)

  • David manifestó este deseo: "¡Quién me diera de beber agua del pozo que está junto a la puerta de Belén!". (I Crónicas 11, 17)


"O amor nada mais é do que o brilho de Deus nos homens". São Padre Pio de Pietrelcina