Fondare 4547 Risultati per: David Como Rey
No hay nadie como tú, Señor: tú eres grande y es grande la fuerza de tu Nombre. (Jeremías 10, 6)
¿Quién no sentirá temor de ti, Rey de las naciones? Sí, eso es lo que te corresponde, porque entre todos los sabios de las naciones y en todos sus reinos, no hay nadie como tú. (Jeremías 10, 7)
Pero no es como ellos la Parte de Jacob, porque él ha modelado todas las cosas; Israel es la tribu de su herencia, su nombre es: "Señor de los ejércitos". (Jeremías 10, 16)
Porque así habla el Señor: Esta vez lanzaré como una honda a todos los habitantes del país; estrecharé el cerco sobre ellos, para que sean alcanzados. (Jeremías 10, 18)
Así mantendré el juramento que hice a sus padres, de darles una tierra que mana leche y miel, como sucede en el día de hoy. Yo respondí: "Amén, Señor". (Jeremías 11, 5)
Porque tan numerosos como tus ciudades son tus dioses, Judá. Tan numerosos como las calles de Jerusalén son los altares que ustedes han erigido a la Ignominia, los altares para quemar incienso a Baal. (Jeremías 11, 13)
Y yo era como un manso cordero, llevado al matadero, sin saber que ellos urdían contra mí sus maquinaciones: "¡Destruyamos el árbol mientras tiene savia, arranquémoslo de la tierra de los vivientes, y que nadie se acuerde más de su nombre!". (Jeremías 11, 19)
Pero tú me conoces, Señor, tú me ves, has sondeado mi actitud hacia ti. Arrástralos como ovejas al matadero, resérvalos para el día de la masacre. (Jeremías 12, 3)
Si ya te fatiga una carrera de a pie, ¿cómo competirás con los caballos? Si en una tierra de paz no te sientes seguro, ¿qué harás en la espesura del Jordán? (Jeremías 12, 5)
Mi herencia ha sido para mí como un león en la selva; ella lanzó rugidos contra mí, por eso la detesto. (Jeremías 12, 8)
Y si ellos aprenden los caminos de mi pueblo, jurando por mi Nombre, por la vida del Señor, como ellos enseñaron a mi pueblo a jurar por Baal, entonces serán edificados en medio de mi pueblo. (Jeremías 12, 16)
Yo fui a esconderla en Perat, como el Señor me lo había ordenado. (Jeremías 13, 5)