Fondare 474 Risultati per: Columna De Fuego
Antes del fuego, hay en el horno vapor y humo: así preceden los insultos a la sangre derramada. (Eclesiástico 22, 24)
una pasión encendida como el fuego ardiente no se extinguirá hasta quedar consumida; un hombre lleno de lujuria en su cuerpo carnal no cesará hasta que el fuego lo abrase; para el lujurioso toda comida es dulce, y no se calmará hasta que haya muerto. (Eclesiástico 23, 17)
Levanté mi carpa en las alturas, y mi trono estaba en una columna de nube. (Eclesiástico 24, 4)
El fuego arde según el combustible, y la disputa se enciende en la medida del empecinamiento; según sea su fuerza, será la furia de un hombre, y según su riqueza, dará libre curso a su ira. (Eclesiástico 28, 10)
Una discordia repentina enciende un fuego, y una disputa precipitada hace correr la sangre. (Eclesiástico 28, 11)
Que el fugitivo sea devorado por el ardor del fuego, y que encuentren su perdición los que maltratan a tu pueblo. (Eclesiástico 36, 8)
El que adquiere una mujer tiene el comienzo de la fortuna, una ayuda adecuada a él y una columna donde apoyarse. (Eclesiástico 36, 24)
Lo mismo pasa con el herrero, sentado junto al yunque, con la atención fija en el hierro que forja: el vaho del fuego derrite su carne y él se debate con el calor de la fragua; el ruido del martillo ensordece sus oídos y sus ojos están fijos en el modelo del objeto; pone todo su empeño en acabar sus obras y se desvela por dejarlas bien terminadas. (Eclesiástico 38, 28)
Lo más indispensable para la vida del hombre es el agua y el fuego, el hierro y la sal, la harina de trigo, la leche y la miel, la sangre de la vid, el aceite y la ropa: (Eclesiástico 39, 26)
Fuego, granizo, hambre y peste: todo esto fue creado para el castigo. (Eclesiástico 39, 29)
En boca del desvergonzado la mendicidad es dulce, pero en sus entrañas será fuego ardiente. (Eclesiástico 40, 30)
Otro viento devora las montañas, abrasa el desierto y consume la hierba como un fuego. (Eclesiástico 43, 21)