Fondare 475 Risultati per: Ciudades
En seguida Judas se desvió hacia Azoto, en territorio filisteo: allí derribó sus altares, incendió las estatuas de sus dioses, saqueó sus ciudades, y finalmente, regresó al país de Judea. (I Macabeos 5, 68)
Además, habían destruido la Abominación que él había erigido sobre el altar de Jerusalén y habían rodeado el Santuario de altas murallas como antes, haciendo lo mismo con Betsur, que era una de las ciudades del rey. (I Macabeos 6, 7)
Al volver a Jerusalén, Báquides comenzó a fortificar algunas ciudades en Judea: las fortalezas de Jericó, Emaús, Betjorón, Betel, Tamnatá, Faratón y Tefón, protegiéndolas con altas murallas, puertas y cerrojos. (I Macabeos 9, 50)
También estarán a cargo del rey la construcción de las murallas de Jerusalén y la fortificación de su recinto, lo mismo que la reconstrucción de las murallas en las ciudades de Judea". (I Macabeos 10, 45)
Si realmente confías en tus tropas, baja ahora a medirte con nosotros en la llanura, porque yo cuento con las tropas de las ciudades. (I Macabeos 10, 71)
Jonatán incendió a Azoto y a las ciudades vecinas y se apoderó del botín. También incendió el templo de Dagón, con todos los que se habían refugiado en él. (I Macabeos 10, 84)
Entonces se dirigió a Siria con pretextos pacíficos, y los habitantes de las ciudades le abrían las puertas y salían a su encuentro, porque Alejandro había dado orden de recibirlo, ya que era su suegro. (I Macabeos 11, 2)
A medida que Tolomeo entraba en las ciudades, dejaba una guarnición en cada una de ellas. (I Macabeos 11, 3)
El rey Tolomeo se adueñó de las ciudades del litoral hasta Seleucia Marítima. Mientras tanto, maquinaba sus planes contra Alejandro. (I Macabeos 11, 8)
Jonatán salió a hacer un recorrido por la región y las ciudades de este lado del Éufrates, donde se le incorporaron todas las tropas sirias como aliados de guerra. Cuando llegó a Ascalón, sus habitantes salieron a recibirlo con muchos honores. (I Macabeos 11, 60)
Abasteció de víveres a las ciudades y las dotó de medios para su defensa, de manera que el renombre de su gloria llegó hasta los confines de la tierra. (I Macabeos 14, 10)
Pero al enterarse que su hermano Simón lo había sucedido como Sumo Sacerdote y había asumido el gobierno del país y de sus ciudades, (I Macabeos 14, 17)