Fondare 3860 Risultati per: Bendiciones De Dios
El rey dio esta orden a todo el pueblo: "Celebren una Pascua en honor del Señor, su Dios, como está escrito en este libro de la Alianza". (II Reyes 23, 21)
Iabés invocó al Dios de Israel, exclamando: "Si me bendices verdaderamente, ensancharás mis fronteras, tu mano estará conmigo y alejarás el mal para que desaparezca mi aflicción". Y Dios le concedió lo que él había pedido. (I Crónicas 4, 10)
y Dios los ayudó, de tal manera que los agareos y todos los que estaban con ellos, cayeron en sus manos: en el combate invocaron a Dios y él les fue propicio, porque confiaban en él. (I Crónicas 5, 20)
Como era Dios el que combatía a favor de ellos, dieron muerte a muchos enemigos y ocuparon su lugar hasta el exilio. (I Crónicas 5, 22)
Pero fueron infieles al Dios de sus padres, y se prostituyeron siguiendo a los dioses de los pueblos del país que Dios había destruido delante de ellos. (I Crónicas 5, 25)
Por eso, el Dios de Israel suscitó contra ellos a Pul, es decir, a Tiglat Pileser, y este deportó a los rubenitas, a los gaditas y a la mitad de la tribu de Manasés, y los llevó a Jalaj, Jabor, Jará y al río Gozán, hasta el día de hoy. (I Crónicas 5, 26)
Sus hermanos, los levitas, estaban encargados de todo el servicio de la Morada de la Casa de Dios. (I Crónicas 6, 33)
Pero Aarón y sus hijos eran los que quemaban las ofrendas en el altar de los holocaustos y en el altar de los perfumes: ellos se ocupaban de todo lo concerniente a las cosas santísimas y del rito de expiación en favor de Israel, según lo que había ordenado Moisés, el servidor de Dios. (I Crónicas 6, 34)
Azarías, hijo de Jilquías, hijo de Mesulám, hijo de Sadoc, hijo de Meraiot, hijo de Ajitub, prefecto de la Casa de Dios; (I Crónicas 9, 11)
y sus hermanos, jefes de sus respectivas familias; 1.760 hombres para el culto de la Casa de Dios. (I Crónicas 9, 13)
Los cuatro jefes de los porteros, en cambio, estaban de servicio permanentemente. Estos eran los levitas y tenían a su cargo las cámaras y los tesoros de la Casa de Dios. (I Crónicas 9, 26)
Pasaban la noche alrededor de la Casa de Dios, porque estaban encargados de custodiarla y tenían que abrirla todas las mañanas. (I Crónicas 9, 27)