Fondare 3037 Risultati per: Ana
Pedro, sin embargo, se levantó y corrió hacia el sepulcro, y al asomarse, no vio más que las sábanas. Entonces regresó lleno de admiración por lo que había sucedido. (Lucas 24, 12)
y añadió: «Así estaba escrito: el Mesías debía sufrir y resucitar de entre los muertos al tercer día, (Lucas 24, 46)
Felipe encontró a Natanael y le dijo: «Hemos hallado a aquel de quien se habla en la Ley de Moisés y en los Profetas. Es Jesús, el hijo de José de Nazaret». (Juan 1, 45)
Natanael le preguntó: «¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret?». «Ven y verás», le dijo Felipe. (Juan 1, 46)
Al ver llegar a Natanael, Jesús dijo: «Este es un verdadero israelita, un hombre sin doblez». (Juan 1, 47)
«¿De dónde me conoces?», le preguntó Natanael. Jesús le respondió: «Yo te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera». (Juan 1, 48)
Natanael le respondió: «Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel». (Juan 1, 49)
Tres días después se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. (Juan 2, 1)
Este fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él. (Juan 2, 11)
La samaritana le respondió: «¡Cómo! ¿Tú, que eres judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?». Los judíos, en efecto, no se trataban con los samaritanos. (Juan 4, 9)
pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más volverá a tener sed. El agua que yo le daré se convertirá en él en manantial que brotará hasta la Vida eterna». (Juan 4, 14)
Nuestros padres adoraron en esta montaña, y ustedes dicen que es en Jerusalén donde se debe adorar». (Juan 4, 20)