Fondare 3037 Risultati per: Ana
Esta mujer, que era pagana y de origen sirofenicio, le pidió que expulsara de su hija al demonio. (Marcos 7, 26)
Comieron hasta saciarse y todavía se recogieron siete canastas con lo que había sobrado. (Marcos 8, 8)
cuántas canastas llenas de sobras recogieron, cuando repartí cinco panes entre cinco mil personas?». Ellos le respondieron: «Doce». (Marcos 8, 19)
«Y cuando repartí siete panes entre cuatro mil personas, ¿cuántas canastas llenas de trozos recogieron?». Ellos le respondieron: «Siete». (Marcos 8, 20)
Pero Jesús, dándose vuelta y mirando a sus discípulos, lo reprendió, diciendo: «¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres». (Marcos 8, 33)
¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde su vida? (Marcos 8, 36)
Jesús respondió: «Les aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por mí y por la Buena Noticia, (Marcos 10, 29)
desde ahora, en este mundo, recibirá el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres, hijos y campos, en medio de las persecuciones; y en el mundo futuro recibirá la Vida eterna. (Marcos 10, 30)
Después llegaron a Jericó. Cuando Jesús salía de allí, acompañado de sus discípulos y de una gran multitud, el hijo de Timeo -Bartimeo, un mendigo ciego- estaba sentado junto al camino. (Marcos 10, 46)
Los que iban delante y los que seguían a Jesús, gritaban: «¡Hosana! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! (Marcos 11, 9)
¡Bendito sea el Reino que ya viene, el Reino de nuestro padre David! ¡Hosanaen las alturas!». (Marcos 11, 10)
A la mañana siguiente, al pasar otra vez, vieron que la higuera se había secado de raíz. (Marcos 11, 20)