Mosaico decorativo

Fondare 3037 Risultati per: Ana

  • ¡Ay de ti, nación, si tu rey es un joven y tus príncipes comen desde la mañana! (Eclesiastés 10, 16)

  • Siembra tu semilla por la mañana y no dejes que tu brazo descanse hasta la tarde, porque no sabes si es esto o aquello lo que va a prosperar, o si ambas cosas son igualmente buenas. (Eclesiastés 11, 6)

  • En aquel día temblarán los guardianes de la casa y se encorvarán los hombres vigorosos; se detendrán las moledoras, que ya serán pocas, y se oscurecerán las que miran por las ventanas; (Eclesiastés 12, 3)

  • Coro: Si tú no lo sabes, ¡la más bella de las mujeres! sigue las huellas del rebaño y lleva a pastar tus cabritos junto a las cabañas de los pastores. (Cantar 1, 8)

  • Reconfórtenme con pasteles de pasas, reanímenme con manzanas, porque estoy enferma de amor. (Cantar 2, 5)

  • La Amada: ¡La voz de mi amado! Ahí viene, saltando por las montañas, brincando por las colinas. (Cantar 2, 8)

  • Mi amado es como una gacela, como un ciervo joven. Ahí está: se detiene detrás de nuestro muro; mira por la ventana, espía por el enrejado. (Cantar 2, 9)

  • Antes que sople la brisa y huyan las sombras ¡vuelve, amado mío, como una gacela, o como un ciervo joven, por las montañas de Beter! (Cantar 2, 17)

  • Tus dientes, como un rebaño de ovejas esquiladas que acaban de bañarse: todas ellas han tenido mellizos y no hay ninguna estéril. (Cantar 4, 2)

  • Como una cinta escarlata son tus labios y tu boca es hermosa. Como cortes de granada son tus mejillas, detrás de tu velo. (Cantar 4, 3)

  • Antes que sople la brisa y huyan las sombras, iré a la montaña de la mirra, a la colina del incienso. (Cantar 4, 6)

  • ¡Ven conmigo del Líbano, novia mía, ven desde el Líbano! Desciende desde la cumbre del Amaná, desde las cimas del Sanir y del Hermón, desde la guarida de los leones, desde los montes de los leopardos. (Cantar 4, 8)


"Não sejamos mesquinhos com Deus que tanto nos enriquece." São Padre Pio de Pietrelcina