Fondare 492 Risultati per: Altar De Incienso En La Biblia
David dijo: "¡Esta es la Casa del Señor Dios, y este el altar para el holocausto de Israel!". (I Crónicas 22, 1)
Los hijos de Amram fueron Aarón y Moisés. Aarón fue separado, junto con sus hijos, para consagrar perpetuamente las cosas santísimas, para quemar incienso delante del Señor, y para servirlo y bendecir en su Nombre eternamente. (I Crónicas 23, 13)
y el peso del oro refinado para el altar del incienso; finalmente, entregó el modelo de la carroza y de los querubines que cubren con sus alas extendidas el Arca de la Alianza del Señor. (I Crónicas 28, 18)
Pero el altar de bronce que había hecho Besalel, hijo de Urí, hijo de Jur, estaba en Gabaón delante de la Morada del Señor, y Salomón fue junto con la asamblea a consultarlo allí al Señor. (II Crónicas 1, 5)
Salomón subió al altar de bronce que estaba junto a la Carpa del Encuentro, y ofreció sobre él mil holocaustos, en la presencia del Señor. (II Crónicas 1, 6)
Ahora yo voy a construir una Casa para el nombre del Señor, mi Dios, y voy a consagrarla a él para quemar incienso aromático en su presencia, para presentar las ofrendas dispuestas continuamente, y para ofrecer los holocaustos de la mañana y de la tarde, de los sábados, los novilunios y las solemnidades del Señor, nuestro Dios, y eso para siempre en Israel. (II Crónicas 2, 3)
Pero ¿quién será capaz de construirle una Casa, si ni siquiera el cielo y lo más alto del cielo pueden contenerlo? ¿Y quién soy yo para construirle una Casa, aunque sólo sea para quemar incienso en su presencia? (II Crónicas 2, 5)
Salomón hizo un altar de bronce, de diez metros de largo, diez de ancho y cinco de alto. (II Crónicas 4, 1)
Salomón mandó hacer asimismo todos los objetos que estaban en la Casa del Señor: el altar de oro y las mesas sobre las que se ponía el pan de la ofrenda; (II Crónicas 4, 19)
los levitas cantores en pleno -Asaf, Hemán y Iedutún, con sus hijos y sus hermanos- vestidos de lino fino, estaban de pie al oriente del altar, con címbalos, arpas y cítaras. Junto a ellos había ciento veinte sacerdotes que tocaban las trompetas. (II Crónicas 5, 12)
Salomón, puesto de pie ante el altar del Señor, frente a toda la asamblea de Israel, extendió las manos. (II Crónicas 6, 12)
Cuando un hombre peque contra su prójimo, si se lo obliga a prestar el juramento imprecatorio, y él viene a pronunciar la imprecación sobre tu altar, en esta Casa, (II Crónicas 6, 22)