Fondare 19 Risultati per: dignos

  • Pero ahora se ríen de mí unos más jóvenes que yo y cuyos padres, para mí, no eran dignos ni de mezclarse con los perros de mi ganado. (Job 30, 1)

  • Dame tu hija por esposa, y seré tu yerno, y tanto a ti como a ella les haré regalos dignos de ti.» (1 Macabeos 10, 54)

  • después de una corta prueba recibirán grandes recompensas. Sí, Dios los puso a prueba y los encontró dignos de él. (Sabiduría 3, 5)

  • Ella misma sale en busca de los que son dignos de ella; se muestra con benevolencia en sus caminos, sale a su encuentro en todos sus pensamientos. (Sabiduría 6, 16)

  • Querías que esta a la que quieres más que a las demás, fuese la patria de los hijos de Dios dignos de ella. (Sabiduría 12, 7)

  • Incluso con los cananeos, enemigos de tus hijos y dignos de muerte, actuaste con moderación e indulgencia para darles tiempo y oportunidad a que se convirtieran. (Sabiduría 12, 20)

  • El grande, el juez y el poderoso son dignos de honor, pero ninguno de ellos es tan grande como el que teme al Señor. (Sirácides (Eclesiástico) 10, 24)

  • ¡Que sus huesos reflorezcan en sus tumbas, que los hijos de esos hombres ilustres sean dignos del nombre de sus padres! (Sirácides (Eclesiástico) 46, 12)

  • Purificará a los hijos de Leví y los refinará como se hace con la plata. Como el oro y la plata, volverán a ser auténticos y dignos de ofrecer a Yavé la ofrenda como es debido. (Malaquías 3, 3)

  • Después dijo a sus servidores: El banquete de bodas sigue esperando, pero los que habían sido invitados no eran dignos. (Evangelio según San Mateo 22, 8)

  • Por lo tanto, si ustedes no han sido dignos de confianza en manejar el sucio dinero, ¿quién les va a confiar los bienes verdaderos? (Evangelio según San Lucas 16, 11)

  • Y si no se han mostrado dignos de confianza con cosas ajenas, ¿quién les confiará los bienes que son realmente nuestros? (Evangelio según San Lucas 16, 12)


“O Senhor sempre orienta e chama; mas não se quer segui-lo e responder-lhe, pois só se vê os próprios interesses. Às vezes, pelo fato de se ouvir sempre a Sua voz, ninguém mais se apercebe dela; mas o Senhor ilumina e chama. São os homens que se colocam na posição de não conseguir mais escutar.” São Padre Pio de Pietrelcina