Fondare 429 Risultati per: Reino
Al término de su reino, cuando los pecadores lleguen al colmo, surgirá un rey insolente y hábil en engaños. (Daniel 8, 23)
El príncipe del reino persa me ha hecho resistencia durante veintiún días, pero Miguel, uno de los primeros ángeles, ha venido en mi ayuda. Lo dejé allí junto a los reyes de Persia, (Daniel 10, 13)
Mira: En Persia habrá tres reyes más, el cuarto tendrá más riquezas que todos ellos, y cuando se sienta fuerte con sus riquezas, pondrá todo en movimiento contra el reino de Grecia. (Daniel 11, 2)
Apenas se haya afirmado su reino, será destrozado y repartido a los cuatro vientos del cielo, aunque no entre sus descendientes. No será el mismo poderío que él había establecido, sino que su reino le será arrancado y pasará a otros (Daniel 11, 4)
Este entrará en el reino del sur y luego regresará a su país. (Daniel 11, 9)
Concebirá el proyecto de dominar a todo el reino; luego hará un pacto con él, dándole una de sus hijas, con el fin de destruirlo, pero no lo logrará y esto no resultará (Daniel 11, 17)
En su lugar se levantará otro que mandará un cobrador contra la gloria del reino, pero éste será derribado en pocos días, sin armas ni combate (Daniel 11, 20)
En lugar de éste se levantará un hombre despreciable, a quien no se dará la dignidad real, sino que se entrometerá en forma imprevista y se apoderará del reino a fuerza de intrigas. (Daniel 11, 21)
Pues bien me estoy fijando en ese reino pecador de Israel, decidido a exterminarlo de la tierra. Sin embargo no exterminaré totalmente la casa de Jacob, dice Yavé. (Amós 9, 8)
éste era su mensaje: «Renuncien a su mal camino, porque el Reino de los Cielos está cerca.» (Evangelio según San Mateo 3, 2)
Desde entonces Jesús empezó a proclamar este mensaje: «Renuncien a su mal camino, porque el Reino de los Cielos está ahora cerca.» (Evangelio según San Mateo 4, 17)
Jesús empezó a recorrer toda la Galilea; enseñaba en las sinagogas de los judíos, proclamaba la Buena Nueva del Reino y curaba en el pueblo todas las dolencias y enfermedades. (Evangelio según San Mateo 4, 23)