Fondare 1042 Risultati per: Padre

  • Abrahán es el padre de todos nosotros, como dice la Escritura: Te hago padre de muchas naciones. Y llegó a serlo cuando creyó en Aquel que da vida a los muertos y llama a lo que aún no existe como si ya existiera. (Carta a los Romanos 4, 17)

  • Abrahán creyó y esperó contra toda esperanza, llegando a ser padre de muchas naciones, según le habían dicho: ¡Mira cuán numerosos serán tus descendientes! (Carta a los Romanos 4, 18)

  • Por este bautismo en su muerte fuimos sepultados con Cristo, y así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la Gloria del Padre, así también nosotros empezamos una vida nueva. (Carta a los Romanos 6, 4)

  • Fíjense también en el caso de Rebeca, esposa de nuestro padre Isaac, que estaba esperando mellizos. (Carta a los Romanos 9, 10)

  • Entonces ustedes, con un mismo entusiasmo, alabarán a una sola voz a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo. (Carta a los Romanos 15, 6)

  • Reciban bendición y paz de Dios Padre y de Cristo Jesús, el Señor. (1º Carta a los Corintios 1, 3)

  • Pero para nosotros hay un solo Dios, el Padre: todo viene de él y nosotros vamos hacia él. Y hay un solo Señor, Cristo Jesús: todo depende de él y de él dependemos nosotros. (1º Carta a los Corintios 8, 6)

  • Luego llegará el fin. Cristo entregará a Dios Padre el Reino después de haber desarmado todas las estructuras, autoridades y fuerzas del universo. (1º Carta a los Corintios 15, 24)

  • Reciban gracia y paz de Dios nuestro Padre y de Cristo Jesús, el Señor. (2º Carta a los Corintios 1, 2)

  • Bendito sea Dios, Padre de Cristo Jesús, nuestro Señor, Padre lleno de ternura, Dios del que viene todo consuelo. (2º Carta a los Corintios 1, 3)

  • Yo seré un padre para ustedes, y ustedes serán mis hijos e hijas, dice el Señor, Dueño del universo. (2º Carta a los Corintios 6, 18)

  • El Dios y Padre de Jesús el Señor, ¡bendito sea por todos los siglos!, sabe que no miento. (2º Carta a los Corintios 11, 31)


“Nunca vá se deitar sem antes examinar a sua consciência sobre o dia que passou. Enderece todos os seus pensamentos a Deus, consagre-lhe todo o seu ser e também todos os seus irmãos. Ofereça à glória de Deus o repouso que você vai iniciar e não esqueça do seu Anjo da Guarda que está sempre com você.” São Padre Pio de Pietrelcina