Mosaico decorativo

Fondare 1207 Risultati per: Lia

  • que abandona al compañero de su juventud y olvida las alianzas de su Dios. (Proverbios 2, 17)

  • Hija de príncipes, qué graciosos son tus pasos con esas sandalias. La curva de tus caderas es un collar hecho por manos de artistas. (Cantar 7, 2)

  • Nos hartamos de injusticias y crímenes, recorriendo desiertos de los cuales no salíamos, en vez de reconocer el camino del Señor. (Sabiduría 5, 7)

  • Vi que valía más que las piedras preciosas; el oro es sólo un poco de arena delante de ella, y la plata, menos que el barro. (Sabiduría 7, 9)

  • Pero con tus hijos actuaste todavía con más miramientos, ya que estabas ligado a sus antepasados por juramentos, alianzas y tantas otras bellas promesas. (Sabiduría 12, 21)

  • Imagínese a un padre afligido por la muerte prematura de su hijo; manda hacer una imagen de él, y luego honra como dios al que no era más que un difunto. Transmite a su familia ritos y ceremonias, (Sabiduría 14, 15)

  • Puso fin a tu resentimiento no con la fuerza física o la eficacia de las armas sino con su palabra: le recordó al Exterminador las promesas y las alianzas pactadas antiguamente con nuestros padres. (Sabiduría 18, 22)

  • "¿Quién nos habla de las intervenciones de Dios? ¿Quién las aguarda? La Alianza ahora está lejos". (Sirácides (Eclesiástico) 16, 22)

  • Concluyó con ellos una Alianza eterna y les enseñó sus decretos. (Sirácides (Eclesiástico) 17, 12)

  • Si has hablado duramente, no temas: es posible la reconciliación. Pero si se trata de ultrajes, de desprecios, de un secreto traicionado o de un golpe traicionero, cualquier amigo se irá. (Sirácides (Eclesiástico) 22, 22)

  • Todo esto no es más que el Libro de la Alianza del Dios Altísimo, es la Ley que nos mandó Moisés y que es el tesoro de las asambleas de Jacob. (Sirácides (Eclesiástico) 24, 23)

  • Sé avaro de tu tiempo con los que no entienden, dalo ampliamente a los que reflexionan. (Sirácides (Eclesiástico) 27, 12)


"Seria mais fácil a Terra existir sem o sol do que sem a santa Missa!" São Padre Pio de Pietrelcina