Talált 3118 Eredmények: una
Y envían donde él algunos fariseos y herodianos, para cazarle en alguna palabra. (Marcos 12, 13)
y que devoran la hacienda de las viudas so capa de largas oraciones. Esos tendrán una sentencia más rigurosa. (Marcos 12, 40)
Llegó también una viuda pobre y echó dos moneditas, o sea, una cuarta parte del as. (Marcos 12, 42)
«Pero vosotros mirad por vosotros mismos; os entregarán a los tribunales, seréis azotados en las sinagogas y compareceréis ante gobernadores y reyes por mi causa, para que deis testimonio ante ellos. (Marcos 13, 9)
Porque aquellos días habrá una tribulación cual no la hubo desde el principio de la creación, que hizo Dios, hasta el presente, ni la volverá a haber. (Marcos 13, 19)
«Mas por esos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, (Marcos 13, 24)
Estando él en Betania, en casa de Simón el leproso, recostado a la mesa, vino una mujer que traía un frasco de alabastro con perfume puro de nardo, de mucho precio; quebró el frasco y lo derramó sobre su cabeza. (Marcos 14, 3)
Se podía haber vendido este perfume por más de trescientos denarios y habérselo dado a los pobres.» Y refunfuñaban contra ella. (Marcos 14, 5)
Mas Jesús dijo: «Dejadla. ¿Por qué la molestáis? Ha hecho una obra buena en mí. (Marcos 14, 6)
El os enseñará en el piso superior una sala grande, ya dispuesta y preparada; haced allí los preparativos para nosotros.» (Marcos 14, 15)
Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio, y bebieron todos de ella. (Marcos 14, 23)
Van a una propiedad, cuyo nombre es Getsemaní, y dice a sus discípulos: «Sentaos aquí, mientras yo hago oración.» (Marcos 14, 32)