Talált 3118 Eredmények: una
Cuando salían de Jericó, le siguió una gran muchedumbre. (Mateo 20, 29)
Y les dijo: «Está escrito: Mi Casa será llamada Casa de oración. ¡Pero vosotros estáis haciendo de ella una cueva de bandidos!» (Mateo 21, 13)
y viendo una higuera junto al camino, se acercó a ella, pero no encontró en ella más que hojas. Entonces le dice: «¡Que nunca jamás brote fruto de ti!» Y al momento se secó la higuera. (Mateo 21, 19)
Jesús les respondió: «También yo os voy a preguntar una cosa; si me contestáis a ella, yo os diré a mi vez con qué autoridad hago esto. (Mateo 21, 24)
«Escuchad otra parábola. Era un propietario que plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó en ella un lagar y edificó una torre; la arrendó a unos labradores y se ausentó. (Mateo 21, 33)
Dícenle: «A esos miserables les dará una muerte miserable arrendará la viña a otros labradores, que le paguen los frutos a su tiempo.» (Mateo 21, 41)
Entonces los fariseos se fueron y celebraron consejo sobre la forma de sorprenderle en alguna palabra. (Mateo 22, 15)
«¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados! ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina reúne a sus pollos bajo las alas, y no habéis querido! (Mateo 23, 37)
Porque habrá entonces una gran tribulación, cual no la hubo desde el principio del mundo hasta el presente ni volverá a haberla. (Mateo 24, 21)
«Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, y las fuerzas de los cielos serán sacudidas. (Mateo 24, 29)
dos mujeres moliendo en el molino: una es tomada, la otra dejada. (Mateo 24, 41)
E irán éstos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna.» (Mateo 25, 46)