Mosaico decorativo

Talált 3118 Eredmények: una

  • ¿O hay acaso alguno entre vosotros que al hijo que le pide pan le dé una piedra; (Mateo 7, 9)

  • o si le pide un pez, le dé una culebra? (Mateo 7, 10)

  • Cuando bajó del monte, fue siguiéndole una gran muchedumbre. (Mateo 8, 1)

  • Al oír esto Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían: «Os aseguro que en Israel no he encontrado en nadie una fe tan grande. (Mateo 8, 10)

  • Al atardecer, le trajeron muchos endemoniados; él expulsó a los espíritus con una palabra, y curó a todos los enfermos, (Mateo 8, 16)

  • De pronto se levantó en el mar una tempestad tan grande que la barca quedaba tapada por las olas; pero él estaba dormido. (Mateo 8, 24)

  • Díceles: «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?» Entonces se levantó, increpó a los vientos y al mar, y sobrevino una gran bonanza. (Mateo 8, 26)

  • Había allí a cierta distancia una gran piara de puercos paciendo. (Mateo 8, 30)

  • En esto le trajeron un paralítico postrado en una camilla. Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: «¡ Animo!, hijo, tus pecados te son perdonados.» (Mateo 9, 2)

  • Entonces se le acercan los discípulos de Juan y le dicen: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?» (Mateo 9, 14)

  • Jesús les dijo: «Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán. (Mateo 9, 15)

  • En esto, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años se acercó por detrás y tocó la orla de su manto. (Mateo 9, 20)


"Mesmo a menor transgressão às leis de Deus será levada em conta." São Padre Pio de Pietrelcina