Mosaico decorativo

Talált 3118 Eredmények: una

  • Arena, sal, o una bola de hierro son más fáciles de llevar que el hombre tonto. (Eclesiástico 22, 15)

  • El maderamen bien trabado de una casa ni por un terremoto es dislocado; así un corazón firme por reflexión madura, llegado el momento no se achica. (Eclesiástico 22, 16)

  • Quien tira una piedra a un pájaro, lo ahuyenta, quien afrenta al amigo, rompe la amistad. (Eclesiástico 22, 20)

  • Yo levanté mi tienda en las alturas, y mi trono era una columna de nube. (Eclesiástico 24, 4)

  • Entre todas estas cosas buscaba reposo, una heredad en que instalarme. (Eclesiástico 24, 7)

  • Nueve cosas que imagino tengo por felices en mi corazón, y una décima la diré con mi lengua: el hombre que recibe de sus hijos contento, que ve, en vida, la caída de sus enemigos. (Eclesiástico 25, 7)

  • Tres cosas hay que teme mi corazón, y una cuarta me espanta: desunión de ciudad, motín de plebe, y falsa acusación: todo ello más penoso que la muerte; (Eclesiástico 26, 5)

  • pero dolor de corazón y duelo es una mujer celosa de otra, látigo de lengua que con todos se enzarza. (Eclesiástico 26, 6)

  • Sol que sale por las alturas del Señor es la belleza de la mujer buena en una casa en orden. (Eclesiástico 26, 16)

  • Entre dos piedras juntas se planta una estaca, y entre venta y compra se introduce el pecado. (Eclesiástico 27, 2)

  • La conversación del piadoso es siempre sabiduría, mas el insensato cambia como la luna. (Eclesiástico 27, 11)

  • Quien tira una piedra al aire, sobre su propia cabeza la tira, el golpe a traición devuelve heridas. (Eclesiástico 27, 25)


"Deus não opera prodígios onde não há fé." São Padre Pio de Pietrelcina