Talált 6584 Eredmények: dio
Jesús les respondió: «Ya os lo he dicho, pero no me creéis. Las obras que hago en nombre de mi Padre son las que dan testimonio de mí; (Juan 10, 25)
Los judíos trajeron otra vez piedras para apedrearle. (Juan 10, 31)
Le respondieron los judíos: «No queremos apedrearte por ninguna obra buena, sino por una blasfemia y porque tú, siendo hombre, te haces a ti mismo Dios.» (Juan 10, 33)
Jesús les respondió: «¿No está escrito en vuestra Ley: Yo he dicho: dioses sois? (Juan 10, 34)
Si llama dioses a aquellos a quienes se dirigió la Palabra de Dios - y no puede fallar la Escritura - (Juan 10, 35)
a aquel a quien el Padre ha santificado y enviado al mundo, ¿cómo le decís que blasfema por haber dicho: "Yo soy Hijo de Dios"? (Juan 10, 36)
Al oírlo Jesús, dijo: «Esta enfermedad no es de muerte, es para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.» (Juan 11, 4)
Le dicen los discípulos: «Rabbí, con que hace poco los judíos querían apedrearte, ¿y vuelves allí?» (Juan 11, 8)
Jesús respondió: «¿No son doce las horas del día? Si uno anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; (Juan 11, 9)
Dijo esto y añadió: «Nuestro amigo Lázaro duerme; pero voy a despertarle.» (Juan 11, 11)
Betania estaba cerca de Jerusalén como a unos quince estadios, (Juan 11, 18)
y muchos judíos habían venido a casa de Marta y María para consolarlas por su hermano. (Juan 11, 19)