Talált 6584 Eredmények: dio
Saqueó la ciudad, la incendió y arrasó sus casas y la muralla que la rodeaba. (I Macabeos 1, 31)
También a Jerusalén y a la ciudades de Judá hizo el rey llegar, por medio de mensajeros, el edicto que ordenaba seguir costumbres extrañas al país. (I Macabeos 1, 44)
Apenas había concluido de pronunciar estas palabras, cuando un judío se adelantó, a la vista de todos, para sacrificar en el altar de Modín, conforme al decreto real. (I Macabeos 2, 23)
Persiguió a los impíos hasta sus rincones, dio a las llamas a los perturbadores de su pueblo. (I Macabeos 3, 5)
Judas respondió: «Es fácil que una multitud caiga en manos de unos pocos. Al Cielo le da lo mismo salvar con muchos que con pocos; (I Macabeos 3, 18)
El rey Antíoco, al oír esto, se encendió en violenta ira; mandó juntar las fuerzas todas de su reino, un ejército poderosísimo; (I Macabeos 3, 27)
abrió su tesoro y dio a las tropas la soldada de un año con la orden de que estuviesen preparadas a todo evento. (I Macabeos 3, 28)
puso a su disposición la mitad de sus tropas y los elefantes, y le dio orden de ejecutar cuanto había resuelto. En lo que tocaba a los habitantes de Judea y Jerusalén, (I Macabeos 3, 34)
para caer sobre el campamento de los judíos y vencerles por sopresa. La gente de la Ciudadela los guiaba. (I Macabeos 4, 2)
Los extranjeros alzaron los ojos y, viendo a los judíos que venían contra ellos, (I Macabeos 4, 12)
Judas dio orden a sus hombres de combatir a los de la Ciudadela hasta terminar la purificación del Lugar Santo. (I Macabeos 4, 41)
Judas, de acuerdo con sus hermanos y con toda la asamblea de Israel, decidió que cada año, a su debido tiempo y durante ocho días a contar del veinticinco del mes de Kisléu, se celebrara con alborozo y regocijo el aniversario de la dedicación del altar. (I Macabeos 4, 59)