Talált 6584 Eredmények: dio
no por su espada conquistaron la tierra, ni su brazo les dio la victoria, sino que fueron tu diestra y tu brazo, y la luz de tu rostro, porque los amabas. (Salmos 44, 4)
Tú sólo, oh Rey mío, Dios mío, decidías las victorias de Jacob; (Salmos 44, 5)
en Dios todo el día nos gloriábamos, celebrando tu nombre sin cesar. (Salmos 44, 9)
Como ovejas de matadero nos entregas, y en medio de los pueblos nos has desperdigado; (Salmos 44, 12)
bajo los gritos de insulto y de blasfemia, ante la faz del odio y la venganza. (Salmos 44, 17)
Si hubiésemos olvidado el nombre de nuestro Dios o alzado nuestras manos hacia un dios extranjero, (Salmos 44, 21)
¿no se habría dado cuenta Dios, él, que del corazón conoce los secretos? (Salmos 44, 22)
Eres hermoso, el más hermoso de los hijos de Adán, la gracia está derramada en tus labios. Por eso Dios te bendijo para siempre. (Salmos 45, 3)
Tu trono es de Dios para siempre jamás; un cetro de equidad, el cetro de tu reino; (Salmos 45, 7)
tú amas la justicia y odias la impiedad. Por eso Dios, tu Dios, te ha ungido con óleo de alegría más que a tus compañeros; (Salmos 45, 8)
Dios es para nosotros refugio y fortaleza, un socorro en la angustia siempre a punto. (Salmos 46, 2)
aunque sus aguas bramen y borboten, y los montes retiemblen a su ímpetu. (¡Con nosotros Yahveh Sebaot, baluarte para nosotros, el Dios de Jacob!) (Salmos 46, 4)