Talált 10718 Eredmények: con
Me buscaréis y no me encontraréis; y adonde yo esté, vosotros no podéis venir.» (Juan 7, 34)
Se decían entre sí los judíos: «¿A dónde se irá éste que nosotros no le podamos encontrar? ¿Se irá a los que viven dispersos entre los griegos para enseñar a los griegos? (Juan 7, 35)
¿Qué es eso que ha dicho: "Me buscaréis y no me encontraréis", y "adonde yo esté, vosotros no podéis venir"?» (Juan 7, 36)
Pero esa gente que no conoce la Ley son unos malditos.» (Juan 7, 49)
Esto lo decían para tentarle, para tener de qué acuasarle. Pero Jesús, inclinándose, se puso a escribir con el dedo en la tierra. (Juan 8, 6)
Ellos, al oír estas palabras, se iban retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos; y se quedó solo Jesús con la mujer, que seguía en medio. (Juan 8, 9)
Incorporándose Jesús le dijo: «Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?» (Juan 8, 10)
Ella respondió: «Nadie, Señor.» Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más.» (Juan 8, 11)
Entonces le decían: «¿Dónde está tu Padre?» Respondió Jesús: «No me conocéis ni a mí ni a mi Padre; si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre.» (Juan 8, 19)
Y el que me ha enviado está conmigo: no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que le agrada a él.» (Juan 8, 29)
y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.» (Juan 8, 32)
¿Por qué no reconocéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi Palabra. (Juan 8, 43)