Mosaico decorativo

Talált 10718 Eredmények: con

  • El hombre de quien habían salido los demonios, le pedía estar con él; pero le despidió, diciendo: (Lucas 8, 38)

  • «Vuelve a tu casa y cuenta todo lo que Dios ha hecho contigo.» Y fue por toda la ciudad proclamando todo lo que Jesús había hecho con él. (Lucas 8, 39)

  • Viéndose descubierta la mujer, se acercó temblorosa, y postrándose ante él, contó delante de todo el pueblo por qué razón le había tocado, y cómo al punto había sido curada. (Lucas 8, 47)

  • Al llegar a la casa, no permitió entrar con él más que a Pedro, Juan y Santiago, al padre y a la madre de la niña. (Lucas 8, 51)

  • Convocando a los Doce, les dio autoridad y poder sobre todos los demonios, y para curar enfermedades; (Lucas 9, 1)

  • En cuanto a los que no os reciban, saliendo de aquella ciudad, sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos.» (Lucas 9, 5)

  • Cuando los apóstoles regresaron, le contaron cuanto habían hecho. Y él, tomándolos consigo, se retiró aparte, hacia una ciudad llamada Bestsaida. (Lucas 9, 10)

  • Pero el día había comenzado a declinar, y acercándose los Doce, le dijeron: «Despide a la gente para que vayan a los pueblos y aldeas del contorno y busquen alojamiento y comida, porque aquí estamos en un lugar deshabitado.» (Lucas 9, 12)

  • Y sucedió que mientras él estaba orando a solas, se hallaban con él los discípulos y él les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?» (Lucas 9, 18)

  • Les dijo: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» Pedro le contestó: «El Cristo de Dios.» (Lucas 9, 20)

  • Sucedió que unos ocho días después de estas palabras, tomó consigo a Pedro, Juan y Santiago, y subió al monte a orar. (Lucas 9, 28)

  • y he aquí que conversaban con él dos hombres, que eran Moisés y Elías; (Lucas 9, 30)


"De todos os que vierem pedir meu auxílio, nunca perderei nenhum!" São Padre Pio de Pietrelcina