Talált 2311 Eredmények: Vid
Quien intente guardar su vida, la perderá; y quien la pierda, la conservará. (Lucas 17, 33)
Uno de los principales le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?» (Lucas 18, 18)
quedará sin recibir mucho más al presente y, en el mundo venidero, vida eterna.» (Lucas 18, 30)
y empezó a gritar, diciendo: «¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!» (Lucas 18, 38)
Los que iban delante le increpaban para que se callara, pero él gritaba mucho más: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!» (Lucas 18, 39)
Les preguntó: «¿Cómo dicen que el Cristo es hijo de David? (Lucas 20, 41)
Porque David mismo dice en el libro de los Salmos: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra (Lucas 20, 42)
David, pues, le llama Señor; ¿cómo entonces puede ser hijo suyo?» (Lucas 20, 44)
«Guardaos de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupacines de la vida, y venga aquel Día de improviso sobre vosotros, (Lucas 21, 34)
porque os digo que, a partir de este momento, no beberé del producto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios.» (Lucas 22, 18)
En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, (Juan 1, 4)
para que todo el que crea tenga por él vida eterna. (Juan 3, 15)