Talált 2329 Eredmények: Todo-poderoso
Porque el hombre y la bestia tienen la misma suerte: muere el uno como la otra; y ambos tienen el mismo aliento de vida. En nada aventaja el hombre a la bestia, pues todo es vanidad. (Eclesiastés 3, 19)
He visto que todo afán y todo éxito en una obra excita la envidia del uno contra el otro. También esto es vanidad y atrapar vientos. (Eclesiastés 4, 4)
Todo el mundo se fatiga para comer, y a pesar de todo nunca se harta. (Eclesiastés 6, 7)
Más vale ir a casa de luto que ir a casa de festín; porque allí termina todo hombre, y allí el que vive, reflexiona. (Eclesiastés 7, 2)
En mi vano vivir, de todo he visto: justos perecer en su justicia, e impíos envejecer en su iniquidad. (Eclesiastés 7, 15)
Bueno es que mantengas esto sin dejar aquellos de la mano, porque el temeroso de Dios con todo ello se sale. (Eclesiastés 7, 18)
Tampoco hagas caso de todo lo que se dice, para que no oigas que tu siervo te denigra. (Eclesiastés 7, 21)
Todo esto lo intenté con la sabiduría. Dije: Seré sabio. Pero eso estaba lejos de mí. (Eclesiastés 7, 23)
no te apresures a irte de su presencia; no te mezcles en conspiración, pues todo cuanto le plazca puede hacerlo, (Eclesiastés 8, 3)
Porque todo asunto tiene su cuándo y su cómo. Pues es grande el peligro que acecha al hombre, (Eclesiastés 8, 6)
Todo esto tengo visto al aplicar mi corazón a cuanto pasa bajo el sol, cuando el hombre domina en el hombre para causarle el mal. (Eclesiastés 8, 9)
Pues bien, a todo eso he aplicado mi corazón y todo lo he explorado, y he visto que los justos y los sabios y sus obras están en manos de Dios. Y ni de amor ni de odio saben los hombres nada: todo les resulta (Eclesiastés 9, 1)