Mosaico decorativo

Talált 1212 Eredmények: Son

  • Y cuando la voz hubo sonado, se encontró Jesús solo. Ellos callaron y, por aquellos días, no dijeron a nadie nada de lo que habían visto. (Lucas 9, 36)

  • En esto, habiéndose reunido miles y miles de personas, hasta pisarse unos a otros, se puso a decir primeramente a sus discípulos: «Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. (Lucas 12, 1)

  • Uno le dijo: «Señor, ¿son pocos los que se salvan?» El les dijo: (Lucas 13, 23)

  • «¡Jerusalén, Jerusalén!, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados. ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina su nidada bajo las alas, y no habéis querido! (Lucas 13, 34)

  • «El señor alabó al administrador injusto porque había obrado astutamente, pues los hijos de este mundo son más astutos con los de su generación que los hijos de la luz. (Lucas 16, 8)

  • Mas Jesús llamó a los niños, diciendo: «Dejad que los niños vengan a mí y no se lo impidáis; porque de los que son como éstos es el Reino de Dios. (Lucas 18, 16)

  • Y le preguntaron: «Maestro, sabemos que hablas y enseñas con rectitud, y que no tienes en cuenta la condición de las personas, sino que enseñas con franqueza el camino de Dios: (Lucas 20, 21)

  • ni pueden ya morir, porque son como ángeles, y son hijos de Dios, siendo hijos de la resurrección. (Lucas 20, 36)

  • porque éstos son días de venganza, y se cumplirá todo cuanto está escrito. (Lucas 21, 22)

  • Después les dijo: «Estas son aquellas palabras mías que os hablé cuando todavía estaba con vosotros: "Es necesario que se cumpla todo lo que está escrito en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos acerca de mí."» (Lucas 24, 44)

  • «Vosotros investigáis las escrituras, ya que creéis tener en ellas vida eterna; ellas son las que dan testimonio de mí; (Juan 5, 39)

  • «El espíritu es el que da vida; la carne no sirve para nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y son vida. (Juan 6, 63)


"Reflita no que escreve, pois o Senhor vai lhe pedir contas disso." São Padre Pio de Pietrelcina