Mosaico decorativo

Talált 3902 Eredmények: Servir A Dios

  • En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se atrevía ni a alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: "¡Oh Dios! ¡Ten compasión de mí, que soy pecador!" (Lucas 18, 13)

  • Mas Jesús llamó a los niños, diciendo: «Dejad que los niños vengan a mí y no se lo impidáis; porque de los que son como éstos es el Reino de Dios. (Lucas 18, 16)

  • Yo os aseguro: el que no reciba el Reino de Dios como niño, no entrará en él.» (Lucas 18, 17)

  • Le dijo Jesús: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. (Lucas 18, 19)

  • Viéndole Jesús, dijo: «¡Qué difícil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Dios! (Lucas 18, 24)

  • Es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el Reino de Dios.» (Lucas 18, 25)

  • Respondió: «Lo imposible para los hombres, es posible para Dios.» (Lucas 18, 27)

  • El les dijo: «Yo os aseguro que nadie que haya dejado casa, mujer, hermanos, padres o hijos por el Reino de Dios, (Lucas 18, 29)

  • Y al instante recobró la vista, y le seguía glorificando a Dios. Y todo el pueblo, al verlo, alabó a Dios. (Lucas 18, 43)

  • Estando la gente escuchando estas cosas, añadió una parábola, pues estaba él cerca de Jerusalén, y creían ellos que el Reino de Dios aparecería de un momento a otro. (Lucas 19, 11)

  • Cerca ya de la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, llenos de alegría, se pusieron a alabar a Dios a grandes voces, por todos los milagros que habían visto. (Lucas 19, 37)

  • Y le preguntaron: «Maestro, sabemos que hablas y enseñas con rectitud, y que no tienes en cuenta la condición de las personas, sino que enseñas con franqueza el camino de Dios: (Lucas 20, 21)


"Como Jesus, preparemo-nos a duas ascensões: uma ao Calvário e outra ao Céu." São Padre Pio de Pietrelcina