Talált 469 Eredmények: Santo Sábado
Y al que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero al que la diga contra el Espíritu Santo, no se le perdonará ni en este mundo ni en el otro. (Mateo 12, 32)
«Cuando veáis, pues, la abominación de la desolación, anunciada por el profeta Daniel, erigida en el Lugar Santo (el que lea, que entienda), (Mateo 24, 15)
Orad para que vuestra huida no suceda en invierno ni en día de sábado. (Mateo 24, 20)
Pasado el sábado, al alborear el primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro. (Mateo 28, 1)
Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, (Mateo 28, 19)
Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.» (Marcos 1, 8)
Llegan a Cafarnaúm. Al llegar el sábado entró en la sinagoga y se puso a enseñar. (Marcos 1, 21)
«¿Qué tenemos nosotros contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres tú: el Santo de Dios.» (Marcos 1, 24)
Y sucedió que un sábado, cruzaba Jesús por los sembrados, y sus discípulos empezaron a abrir camino arrancando espigas. (Marcos 2, 23)
Decíanle los fariseos: «Mira ¿por qué hacen en sábado lo que no es lícito?» (Marcos 2, 24)
Y les dijo: «El sábado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el sábado. (Marcos 2, 27)
De suerte que el Hijo del hombre también es señor del sábado.» (Marcos 2, 28)