Talált 428 Eredmények: Samuel Y Saúl
Respondió Saúl: «He pecado. Vuelve, hijo mío, David, no te haré ya ningún mal, ya que mi vida ha sido hoy preciosa a tus ojos. Me he portado como un necio y estaba totalmente equivocado.» (I Samuel 26, 21)
Dijo Saúl a David: «Bendito seas, hijo mío David. Triunfarás en todas tus empresas.» Siguió David por su camino y Saúl se volvió a su casa. (I Samuel 26, 25)
David se dijo a sí mismo: «Algún día voy a perecer a manos de Saúl. Lo mejor será refugiarme en tierra de filisteos. Saúl dejará de perseguirme por todos los términos de Israel y escaparé de sus manos.» (I Samuel 27, 1)
Se dio aviso a Saúl que David había huido a Gat y dejó de buscarlo. (I Samuel 27, 4)
Samuel había muerto, todo Israel le había llorado y fué sepultado en Ramá, su ciudad. Saúl había echado del país a los nigromantes y adivinos. (I Samuel 28, 3)
Habiéndose reunido los filisteos vinieron a acampar en Sunem. Reunió Saúl a todo Israel y acampó en Gelboé. (I Samuel 28, 4)
Vio Saúl el campamento de los filisteos y tuvo miedo, temblando sobremanera su corazón. (I Samuel 28, 5)
Consultó Saúl a Yahveh, pero Yahveh no le respondió ni por sueños ni por los urim , ni por los profetas. (I Samuel 28, 6)
Dijo Saúl a sus servidores: «Buscadme una nigromante para que vaya a consultarla.» Dijéronle sus servidores: « Aquí mismo, en Endor, hay una nigromante.» (I Samuel 28, 7)
Se disfrazó Saúl poniéndose otras ropas y fue con dos de sus hombres; llegó donde la mujer de noche y dijo: «Adivíname por un muerto y evócame el que yo te diga.» (I Samuel 28, 8)
La mujer le respondió: «Bien sabes lo que hizo Saúl, que suprimió de esta tierra a los nigromantes y adivinos. ¿Por qué tiendes un lazo a mi vida para hacerme morir?» (I Samuel 28, 9)
Saúl juró por Yahveh diciendo: «¡Vive Yahveh! Ningún castigo te vendrá por este hecho.» (I Samuel 28, 10)