Talált 1425 Eredmények: Sól
Mem. ¿A quién te compararé? ¿A quién te asemejaré, hija de Jerusalén? ¿Quién te podrá salvar y consolar, virgen, hija de Sión? Grande como el mar es tu quebranto: ¿quién te podrá curar? (Lamentaciones 2, 13)
Tau. Como en día solemne congregaste por todo el ámbito terrores; no hubo en el día de la ira de Yahveh fugitivo ni evadido. Los que yo había criado y mantenido mi enemigo los exterminó. (Lamentaciones 2, 22)
Contra mí solo vuelve él y revuelve su mano todo el día. (Lamentaciones 3, 3)
Yod. Que se siente solitario y silencioso, cuando el Señor se lo impone; (Lamentaciones 3, 28)
Terror y fosa es nuestra suerte, desolación y ruina. (Lamentaciones 3, 47)
por el monte Sión, que está asolado; ¡las raposas merodean en él! (Lamentaciones 5, 18)
Que nadie se regocije de mí, la viuda abandonada de tantos; estoy en soledad por los pecados de mis hijos, porque se desviaron de la Ley de Dios, (Baruc 4, 12)
Pues él trajo sobre ellos una nación de lejos, nación insolente, de lenguaje extraño, que no respetó al anciano, ni del niño tuvo compasión, (Baruc 4, 15)
se llevó a los hijos amados de la viuda, y la dejó sola, privada de sus hijas. (Baruc 4, 16)
Andad, hijos, andad vuestro camino, que yo me he quedado sola. (Baruc 4, 19)
y como vuestro pensamiento sólo fue de alejaros de Dios, vueltos a él, buscadle con ardor diez veces mayor. (Baruc 4, 28)
¡Animo, Jerusalén!: te consolará Aquel que te dio nombre. (Baruc 4, 30)