Talált 1425 Eredmények: Sól
Pues ¿quién es Dios, fuera de Yahveh? ¿Quién Roca, sino sólo nuestro Dios? (II Samuel 22, 32)
como luz matinal al romper el sol en una mañana sin nubes, haciendo brillar tras la lluvia el césped de la tierra. (II Samuel 23, 4)
Estos son los nombres de los valientes de David: Isbaal el jakmonita, el primero de los tres; fue el que blandió su lanza e hizo ochocientas víctimas de una sola vez. (II Samuel 23, 8)
El se mantuvo firme y atacó a los filisteos hasta que se le crispó la mano y se lo quedéo pegada a la espada; aquel día obró Yahveh una gran victoria; el ejército volvió sobre sus pasos, pero sólo para apoderarse de los despojos. (II Samuel 23, 10)
Salomón se sentó en el trono de David su padre y el reino se afianzó sólidamente en su mano. (I Reyes 2, 12)
Ahora quiero pedirte una sola cosa, no me la niegues.» Ella le dijo: «Habla.» (I Reyes 2, 16)
Dio orden el rey a Benaías, hijo de Yehoyadá, que salió e hirió a Semeí; éste murió. Y el reino se consolidó en las manos de Salomón. (I Reyes 2, 46)
Mis siervos los bajarán desde el Líbano hasta el mar, y yo los pondré en balsas y los llevaré al lugar a que me mandes; allí se soltarán y tú los cargarás, y por tu parte harás según mi deseo dando víveres a mi casa.» (I Reyes 5, 23)
Revistió de oro también la Casa, absolutamente toda la Casa. (I Reyes 6, 22)
Debajo del borde había calabazas todo en derredor; daban vuelta al Mar a largo de treinta codos; había dos filas de calabazas fundidas en una sola pieza. (I Reyes 7, 24)
escucha tú desde los cielos, lugar de tu morada, perdona y da a cada uno según sus caminos, pues tú conoces su corazón y sólo tú conoces el corazón de todos los hijos de los hombres, (I Reyes 8, 39)
porque son tu pueblo y tu heredad, los que sacaste de Egipto, de en medio del crisol del hierro. (I Reyes 8, 51)