Talált 22845 Eredmények: Re
Se presentaron a Moisés y al sacerdote Eleazar, a los principales y a toda la comunidad, a la entrada de la Tienda del Encuentro, y dijeron: (Números 27, 2)
«Nuestro padre murió en el desierto. No era de la facción que se amotinó contra Yahveh, de la facción de Coré; por sus propios pecados murió sin tener hijos. (Números 27, 3)
¿Por qué ha de ser borrado de su clan el nombre de nuestro padre, sólo por no haber tenido hijos? Danos alguna propiedad entre los hermanos de nuestro padre.» (Números 27, 4)
Respondió Yahveh a Moisés: (Números 27, 6)
«Han hablado bien las hijas de Selofjad. Dales, pues, en propiedad una heredad entre los hermanos de su padre; traspásales a ellas la herencia de su padre. (Números 27, 7)
Y dirás a los israelitas: Si un hombre muere y no tiene ningún hijo, traspasará su herencia a su hija. (Números 27, 8)
Si tampoco tiene hija, daréis la herencia a sus hermanos. (Números 27, 9)
Si tampoco tiene hermanos, daréis la herencia a los hermanos de su padre. (Números 27, 10)
Y si su padre no tenía hermanos, daréis la herencia al pariente más próximo de su clan, el cual tomará posesión de ella. Esta será norma de derecho para los israelitas, según lo ordenó Yahveh a Moisés.» (Números 27, 11)
Cuando la veas, irás a reunirte tú también a los tuyos, como se reunió tu hermano Aarón. (Números 27, 13)
Porque os rebelasteis en el desierto de Sin, cuando protestó la comunidad y cuando os mandé manifestar delante de ella mi santidad, por medio del agua.» Estas son las aguas de Meribá de Cadés, en el desierto de Sin. (Números 27, 14)
«Que Yahveh, Dios de los espíritus de toda carne, ponga un hombre al frente de esta comunidad, (Números 27, 16)