Talált 22845 Eredmények: Re
Pero Sijón negó a Israel el paso por su territorio; reunió toda su gente y salió al desierto, al encuentro de Israel, hasta Yahás, donde atacó a Israel. (Números 21, 23)
Israel tomó todas aquellas ciudades. Ocupó Israel todos los pueblos de los amorreos, Jesbón y todas sus aldeas. (Números 21, 25)
Porque Jesbón era la ciudad de Sijón, rey de los amorreos. Este había combatido al primer rey de Moab, y le había quitado toda su tierra hasta el Arnón. (Números 21, 26)
Por eso dicen los trovadores: ¡Venid a Jesbón, que sea construida, fortificada, la ciudad de Sijón! (Números 21, 27)
¡Ay de ti, Moab!, perdido estás, pueblo de Kemós. Entrega sus hijos a la fuga y sus hijas al cautiverio, en manos de Sijón, el rey amorreo. (Números 21, 29)
Su posteridad ha perecido, desde Jesbón hasta Dibón, y hemos dado fuego desde Nofaj hasta Mádaba. (Números 21, 30)
Israel se estableció en la tierra de los amorreos. (Números 21, 31)
Moisés mandó a explorar Yazer y la tomaron junto con sus aldeas despojando al amorreo que vivía allí. (Números 21, 32)
Se volvieron y subieron camino de Basán. Og, rey de Basán, salió a su encuentro con toda su gente, para darles batalla en Edreí. (Números 21, 33)
Yahveh dijo a Moisés: «No le temas, porque lo he puesto en tu mano con todo su pueblo y su tierra. Harás con él como hiciste con Sijón, el rey amorreo que habitaba en Jesbón.» (Números 21, 34)
Vio Balaq, hijo de Sippor, todo lo que había hecho Israel con los amorreos (Números 22, 2)
y se estremeció Moab ante pueblo, pues era muy numeroso. Tuvo miedo Moab de los israelitas (Números 22, 3)