Mosaico decorativo

Talált 2414 Eredmények: Río

  • Porque os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; (I Corintios 15, 3)

  • ¡Mirad! Os revelo un misterio: No moriremos todos, mas todos seremos transformados. (I Corintios 15, 51)

  • En efecto, es necesario que este ser corruptible se revista de incorruptibilidad; y que este ser mortal se revista de inmortalidad. (I Corintios 15, 53)

  • Es firme nuestra esperanza respecto de vosotros; pues sabemos que, como sois solidarios con nosotros en los sufrimientos, así lo seréis también en la consolación. (II Corintios 1, 7)

  • En mi interior tomé la decisión de no ir otra vez con tristeza donde vosotros. (II Corintios 2, 1)

  • por lo que es mejor, por el contrario, que le perdonéis y le animéis no sea que se vea ése hundido en una excesiva tristeza. (II Corintios 2, 7)

  • Evidentemente sois una carta de Cristo, redactada por ministerio nuestro, escrita no con tinta, sino con el Espíritu de Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne, en los corazones. (II Corintios 3, 3)

  • Que si el ministerio de la muerte, grabado con letras sobre tablas de piedra, resultó glorioso hasta el punto de no poder los hijos de Israel fijar su vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, aunque pasajera, (II Corintios 3, 7)

  • ¡cuánto más glorioso no será el ministerio del Espíritu! (II Corintios 3, 8)

  • Efectivamente, si el ministerio de la condenación fue glorioso, con mucha más razón lo será el ministerio de la justicia. (II Corintios 3, 9)

  • Porque si aquello, que era pasajero, fue glorioso, ¡cuánto más glorioso será lo permanente! (II Corintios 3, 11)

  • Mas todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, nos vamos transformando en esa misma imagen cada vez más gloriosos: así es como actúa el Señor, que es Espíritu. (II Corintios 3, 18)


"O Anjo de Deus não nos abandona jamais." São Padre Pio de Pietrelcina