Talált 1676 Eredmények: Pueblo Hebreo
El temor se apoderó de todos, y glorificaban a Dios, diciendo: «Un gran profeta se ha levantado entre nosotros», y «Dios ha visitado a su pueblo». (Lucas 7, 16)
Todo el pueblo que le escuchó, incluso los publicanos, reconocieron la justicia de Dios, haciéndose bautizar con el bautismo de Juan. (Lucas 7, 29)
Viéndose descubierta la mujer, se acercó temblorosa, y postrándose ante él, contó delante de todo el pueblo por qué razón le había tocado, y cómo al punto había sido curada. (Lucas 8, 47)
y envió mensajeros delante de sí, que fueron y entraron en un pueblo de samaritanos para prepararle posada; (Lucas 9, 52)
y se fueron a otro pueblo. (Lucas 9, 56)
Yendo ellos de camino, entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibió en su casa. (Lucas 10, 38)
y, al entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a distancia (Lucas 17, 12)
Y al instante recobró la vista, y le seguía glorificando a Dios. Y todo el pueblo, al verlo, alabó a Dios. (Lucas 18, 43)
diciendo: «Id al pueblo que está enfrente y, entrando en él, encontraréis un pollino atado, sobre el que no ha montado todavía ningún hombre; desatadlo y traedlo. (Lucas 19, 30)
Enseñaba todos los días en el Templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y también los notables del pueblo buscaban matarle, (Lucas 19, 47)
pero no encontraban qué podrían hacer, porque todo el pueblo le oía pendiente de sus labios. (Lucas 19, 48)
Y sucedió que un día enseñaba al pueblo en el Templo y anunciaba la Buena Nueva; se acercaron los sumos sacerdotes y los escribas junto con los ancianos, (Lucas 20, 1)